Ciudad de México.- Tras varias semanas de silencio y en medio de severos cuestionamientos, Jorge Álvarez Máynez, líder nacional de Movimiento Ciudadano, fijó su postura frente a la crisis hídrica en Jalisco. Su pronunciamiento se da luego de las acusaciones ciudadanas contra el Gobierno Estatal por reprimir la manifestación masiva que exigía agua potable, tras semanas de recibir suministro contaminado.
Mediante un video en redes sociales, el dirigente calificó la protesta como un reclamo válido, señalando que el acceso al agua es un derecho humano fundamental que la ciudadanía está en todo su derecho de exigir.
Jorge Máynez se suma a la movilización por agua limpia
El dirigente desvinculó los disturbios finales de la demanda principal de los manifestantes. Afirmó que la marcha pacífica fue un ejercicio legítimo de exigir respuestas oficiales y subrayó que la población tiene plena razón al demandar que se garantice el servicio de agua potable.
Álvarez Máynez subrayó que la prioridad absoluta debe ser dar solución a las causas de origen de las protestas por agua. Sus declaraciones se hicieron públicas tras la marcha de aproximadamente 10 mil ciudadanos que, de acuerdo con el gobernador Pablo Lemus, se movilizaron pacíficamente desde La Minerva hacia Casa Jalisco.
Pablo Lemus promete revisar las detenciones
Respecto a las detenciones registradas durante las protestas, el líder de Movimiento Ciudadano hizo un llamado a garantizar la reparación del daño en aquellos casos donde se compruebe una actuación policial arbitraria o desproporcionada.
En sintonía con estas solicitudes, la administración estatal encabezada por Pablo Lemus ordenó a la Fiscalía local la evaluación individual de los detenidos y el análisis exhaustivo del material audiovisual disponible para identificar eventuales fallas en el protocolo policial.
De acuerdo con el mandatario estatal, la dinámica de la protesta dio un giro con la irrupción de un contingente de aproximadamente 400 personas, la mayoría con el rostro cubierto. Según su versión, este grupo portaba artefactos como tubos, piedras, martillos, bombas de gas y explosivos caseros con clavos.
El gobernador denunció agresiones dirigidas contra mujeres policías en enfrentamientos que se prolongaron por casi tres horas, e indicó que los manifestantes derribaron el muro de un asilo adyacente a Casa Jalisco para extraer escombros y utilizarlos como proyectiles. En cuanto al saldo de detenidos, existen discrepancias: mientras el Ejecutivo local confirmó 39 arrestos, organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos elevan la cifra a más de 50 personas.
Fuente: Tribuna del Yaqui
