Ciudad de México.- Al cumplirse 58 años de la masacre estudiantil del 2 de octubre de 1968, durante ‘La Mañanera del Pueblo’ de este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recordó los hechos y los calificó como uno de los momentos más dolorosos para el país. La mandataria señaló que, al arranque de su administración, se oficializó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que dicho acontecimiento constituyó un crimen de lesa humanidad perpetrado por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

¿Qué mencionó Sheinbaum sobre el 2 de octubre de 1968?

Esto recuerda la disculpa pública emitida en octubre de 2024, en su primera conferencia matutina, donde además se formalizó un acuerdo de no repetición.

Es 2 de octubre, 2 de octubre no se olvida; recordamos uno de los episodios más dolorosos de la historia de México, la represión a un movimiento estudiantil en la Plaza de Tlatelolco.

Les recordamos que hace dos años, cuando entramos al gobierno, leímos un comunicado que después fue publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en donde se reconoce que el principal responsable es el que en ese entonces era comandante de las Fuerzas Armadas, el presidente de la República entonces, Gustavo Díaz Ordaz, reconocido por él mismo en distintos momentos de su vida después de haber sido presidente”, argumentó la presidenta.

Tras externar su solidaridad con las familias y sobrevivientes de los hechos, Sheinbaum Pardo reafirmó el compromiso de su administración para garantizar que el Estado mexicano nunca más reprima las protestas o movilizaciones sociales.

Entonces, nuestra solidaridad siempre con quienes vivieron ese momento, sus familiares y nunca más, nunca más una represión del Estado a un movimiento social”, finalizó.

¿Qué sucedió el 2 de octubre de 1968?

El movimiento estudiantil que cobró fuerza en el verano de 1968 en la Ciudad de México concluyó de manera trágica el 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, tras una violenta represión perpetrada por fuerzas paramilitares contra la protesta. La movilización estuvo coordinada por el Consejo Nacional de Huelga (CNH), el cual agrupaba a delegados de instituciones como la UNAM y el IPN.

El 8 de agosto de aquel año, dicho organismo había presentado un pliego petitorio con seis puntos centrales: la liberación de los presos políticos, la anulación del delito de disolución social, el pago de indemnizaciones a los afectados, la supresión del cuerpo de granaderos y la consignación de los funcionarios responsables.

Las demandas del pliego también exigían fincar responsabilidades por los abusos cometidos por la policía, los granaderos y el Ejército, junto con la destitución de tres funcionarios específicos: Raúl Mendiolea Cerecero, Luis Cueto Ramírez y Armando Frías. Conformado por alumnos y docentes de distintas escuelas, el Consejo Nacional de Huelga (CNH) funcionaba de manera horizontal mediante decisiones colectivas.

A pesar de la precisión de sus exigencias, las autoridades optaron por eludir el diálogo y endurecer la represión. Profesores e intelectuales apoyaron las movilizaciones a través de mítines y foros de debate previos a los sucesos de Tlatelolco, recordando que el CNH nació como una respuesta organizativa ante los ataques gubernamentales de los días anteriores.

Fuente: Tribuna del Yaqui