Toluca, Estado de México.- La tarde de este martes 22 de septiembre, el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, de 74 años de edad, dejó el penal de máxima seguridad del Altiplano tras una resolución judicial que le otorgó la prisión domiciliaria.
Un juez federal tomó esta decisión en consideración a la avanzada edad del exmandatario. Aun así, el proceso legal en su contra continuará, y las condiciones bajo las cuales permanecerá sujeto a la medida quedarán definidas por lo que disponga la autoridad que lleva el caso.
¿Por qué fue detenido?
Ruffo permanece sujeto a proceso desde julio pasado, mes en que un juez resolvió vincularlo a proceso por su probable participación en delitos ligados a una presunta red dedicada al huachicol, investigada por la Fiscalía General de la República (FGR).
La FGR relacionó al exgobernador con maniobras atribuidas a un grupo que, según la acusación, se dedicaba al contrabando de hidrocarburos desde Estados Unidos hacia territorio mexicano.
En esa misma resolución de julio, el juez vinculó a proceso a Ruffo y a otras personas imputadas por su presunta participación en los delitos de delincuencia organizada, contrabando y conductas señaladas en las leyes sobre hidrocarburos.
Para el exmandatario se ordenó entonces que permaneciera en prisión preventiva oficiosa dentro de El Altiplano, situación que ahora cambia con la prisión domiciliaria.
Señalamientos en su contra
Las acusaciones en su contra están relacionadas con operaciones ligadas a la empresa Ingemar, de la cual Ruffo era accionista. Según la FGR, se habría usado una red de empresas para meter combustible de forma irregular al país.
Estos señalamientos forman parte de una investigación en curso y tendrán que comprobarse conforme avance el proceso penal. Por ahora, Ruffo Appel enfrentará esa etapa desde su domicilio y no desde una celda, aunque su situación legal frente a la justicia federal no ha cambiado de fondo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
