Huatulco, Oaxaca.- Tras ocho días de intensa búsqueda por mar y aire, este lunes 7 de septiembre la Secretaría de Marina (Semar) rescató con vida a un pescador cuya lancha estaba extraviada, localizándolo a unos 481 kilómetros al sur de Huatulco, Oaxaca. El operativo, activado el pasado 31 de agosto tras el reporte de desaparición, movilizó patrullas costeras, interceptoras, una embarcación Defender y aeronaves especializadas en vigilancia marítima.

¿Cómo logró la Marina rescatar con vida a un náufrago a más de 400 kilómetros de la costa?

El rescate se consumó cuando el buque ARM Monte Albán avistó la lancha durante los patrullajes. La tripulación militar se aproximó para poner a salvo al náufrago y subirlo a la embarcación, donde personal de Sanidad Naval lo evaluó y confirmó que, milagrosamente, se encontraba estable y solo presentaba cuadros de deshidratación tras más de una semana en el océano.

El éxito del operativo se debió al despliegue integral de recursos aeronavales, que incluyó aeronaves especializadas de patrullaje como los modelos Persuader y King Air para ampliar el radio de búsqueda. Esta misión refleja la nueva estrategia operativa de la Armada de México, orientada a potenciar sus capacidades de vigilancia y detección más allá de la Zona Económica Exclusiva.

¿De qué manera es factible sobrevivir más de una semana a la deriva en el mar?

Resistir más de una semana a la deriva en altamar no es fruto del azar, sino el resultado de una compleja combinación de factores físicos y ambientales. Especialistas en supervivencia señalan que la clave radica en la gestión de los recursos vitales, la protección ante los elementos y la fortaleza biológica del náufrago.

El principal enemigo en estas circunstancias es la deshidratación severa. El calor extremo, la radiación solar directa y la fatiga aceleran drásticamente la pérdida de líquidos corporales, convirtiendo la escasez de agua potable en una amenaza letal en cuestión de horas. Asimismo, el factor estructural juega un papel determinante: permanecer resguardado dentro de una lancha o embarcación reduce el impacto del viento, la marea y la insolación constante.

A esto se suman variables impredecibles, como las condiciones meteorológicas que imperaron durante la travesía, la presencia fortuita de algún recurso de emergencia y el estado de salud previo de la persona. En este caso particular, el pescador logró superar todas las adversidades del entorno marino, resistiendo durante más de 160 horas hasta que el operativo de la Armada de México interceptó su posición y le devolvió la vida.

Fuente: Tribuna del Yaqui