Ciudad de México.- El IMSS-Bienestar se encuentra bajo escrutinio por presunta violencia obstétrica en sus unidades médicas, tras sumar tres recomendaciones de la CNDH en menos de 30 días. El pronunciamiento más reciente, emitido este 20 de agosto de 2026, demanda la reparación integral del daño por la muerte de una mujer indígena náhuatl en Puebla, provocada por negligencia y violencia obstétrica durante el parto.

Muerte materna en Tehuacán: CNDH exhibe negligencia médica y abandono institucional

De acuerdo con la CNDH, los hechos registrados en el Hospital de la Mujer y Neonatología de Tehuacán reflejan fallas críticas en la supervisión y el cuidado médico. La institución señaló que la paciente pasó horas sin la vigilancia necesaria, lo que desencadenó complicaciones que ameritaron una intervención quirúrgica de emergencia.

Como consecuencia de las fallas médicas, el recién nacido presentó una severa asfixia que ameritó diez días de internamiento. Por su parte, la madre sufrió una hemorragia obstétrica masiva y varios paros cardíacos. Aunque el equipo médico intentó reanimarla con maniobras avanzadas, su estado de salud colapsó irreversiblemente, provocando su muerte el 3 de marzo de 2025.

La CNDH destacó que la víctima, una mujer indígena de una comunidad rural, carecía de hospitales con la capacidad adecuada cerca de su hogar. Asimismo, el organismo comprobó que los dos médicos a cargo no actuaron a tiempo para prevenir un desenlace fatal. Por ello, exigió al IMSS-Bienestar indemnizar integralmente a los deudos, brindarles apoyo psicológico o tanatológico, y establecer controles administrativos y de capacitación para evitar que estas tragedias se repitan.

Crisis en Guerrero: Sin especialistas ni traslados, mujer pierde a su bebé en Ometepec

El caso de Puebla no es aislado dentro del IMSS-Bienestar. Tan solo el 14 de agosto de 2026, la CNDH emitió una recomendación previa por negligencia en el Hospital General de Ometepec, Guerrero, donde una mujer perdió a su bebé ante la escasez de especialistas. Las indagatorias revelaron que la noche del 4 de julio de 2025, la paciente ingresó a urgencias con dolores de parto.

Sin embargo, el personal de enfermería argumentó la falta de médicos capacitados sin gestionar su traslado oportuno a una unidad médica con mayor capacidad de respuesta. Durante la madrugada, el parto se complicó y el bebé nació grave; fue intubado y trasladado al cunero, donde falleció.

El expediente de la CNDH documenta omisiones, deficiencias y falta de vigilancia sistemática del bienestar materno-fetal. La paciente cursaba un embarazo de alto riesgo por diabetes gestacional y trastorno hipertensivo, lo que agravó las complicaciones. El organismo concluyó que estas condiciones configuraron violencia obstétrica y violaciones a los derechos humanos de la madre y su hijo.

El seguimiento clínico incumplió los elementos de disponibilidad y calidad en materia de salud. La paciente no fue refería a un hospital con mayor nivel de resolución, lo que contribuyó al deterioro y fallecimiento del bebé. La CNDH solicitó reparación integral del daño, atención psicológica y colaboración en la investigación admirativa contra el personal involucrado.

Negligencia y violencia obstétrica provocan el fallecimiento de un recién nacido

La cadena de irregularidades se extiende a Hidalgo. El 13 de agosto de 2026, la CNDH emitió la Recomendación 23/2026 al IMSS-Bienestar por el fallecimiento de un recién nacido en el Hospital General de Tula debido a negligencia y violencia obstétrica. La investigación detalla que, al acudir por dolores agudos, una doctora le exigió a la madre guardar silencio en lugar de brindarle asistencia médica. Como resultado de la omisión, tanto la gestante como el feto sufrieron un paro en sus signos vitales antes de que el personal activara protocolos de emergencia como oxígeno o reanimación intrauterina.

La cirugía de emergencia se retrasó hasta que madre e hijo sufrieron un paro cardíaco, lo que provocó la muerte del bebé. Tras la cesárea, la paciente fue sometida a una histerectomía sin su consentimiento y, posteriormente, le diagnosticaron perforaciones intestinales, mientras que sus familiares denunciaron haber sufrido agresiones verbales y amenazas del personal.

La CNDH reprochó que la afectada tampoco recibió apoyo psicológico tras enterarse del deceso. Por ello, el organismo exigió una indemnización integral, atención médica especializada para la madre y capacitación obligatoria en derechos humanos y perspectiva de género para el área de ginecología, además de fortalecer los filtros internos de denuncia contra el maltrato.

Violencia obstétrica en la mira: IMSS-Bienestar acumula tres recomendaciones de la CNDH en un mes

Violencia obstétrica en la mira: IMSS-Bienestar acumula tres recomendaciones de la CNDH en un mes

La emisión de estas tres recomendaciones de la CNDH en menos de un mes evidencia una problemática sistemática de violencia obstétrica, negligencia y fallas en la calidad del servicio del IMSS-Bienestar. Las indagatorias confirman que, en cada uno de los casos, las pacientes sufrieron un trato indigno, falta de médicos especialistas, nula vigilancia en el trabajo de parto y omisión de protocolos de emergencia vitales.

Ante este panorama, la CNDH urgió a implementar medidas inmediatas, garantizar la reparación total de los daños y modificar los protocolos médicos en las unidades públicas para frenar la repetición de estas tragedias.

Fuente: Tribuna del Yaqui