Ciudad de México.- El 23 de julio de 2026, en un partido de la MLS (la liga profesional de fútbol de Estados Unidos y Canadá) entre el Philadelphia Union y los New York Red Bulls, un mediocampista de 16 años llamado Cavan Sullivan salió a la cancha con unos tachones que nadie había cosido. Estaban impresos. Fue la primera vez que un futbolista disputó un encuentro profesional con calzado fabricado por completo en una impresora 3D. En México a esos zapatos se les dice tachones o taquetes; en España y en Sudamérica, botas o botines. El nombre cambia, la novedad no.
El calzado salió de un proyecto de Adidas llamado R.A.P., y Sullivan no fue el único futbolista involucrado. El georgiano Khvicha Kvaratskhelia, del Paris Saint-Germain, y el nigeriano Ademola Lookman, del Atlético de Madrid, probaron los prototipos y aportaron observaciones durante el desarrollo; la marca anunció en abril que ellos serían los primeros en recibir pares hechos a su medida. En la cancha, sin embargo, se les adelantó un adolescente. Seguirlos desde México tiene una complicación menor pero real, porque uno juega en la Ligue 1 francesa y el otro en LaLiga española, dos torneos con calendarios separados y horarios europeos. Para eso sirven los calendarios que agrupan varias ligas en una sola lista. Uno de ellos es el de futbol hoy de Legalbet, un sitio especializado en apuestas deportivas donde la parrilla está armada para quienes siguen los momios. Es decir las cifras que indican cuánto paga cada resultado, y donde los horarios ya vienen convertidos a hora de México.
Con esa referencia a la mano se entiende mejor el resto de la historia, porque lo de Sullivan no fue un caso suelto, sino la primera salida pública de algo que la marca alemana venía armando desde marzo.
Cuatro días después de la final del Mundial
El dato de calendario se aprecia mejor desde México. El Mundial 2026 se abrió el 11 de junio en el Estadio Azteca y se cerró el 19 de julio en el MetLife Stadium, con el 1-0 de España sobre Argentina. Fueron casi seis semanas de fútbol, con sedes mexicanas y con las audiencias más altas que ha tenido una Copa del Mundo en la televisión de Estados Unidos. Ningún jugador pisó el campo con tachones impresos.
El primero lo hizo cuatro días más tarde, un jueves cualquiera de liga regular, a los 16 años. Los tachones de Sullivan llevaban además un detalle personal, las banderas de Estados Unidos, Alemania y Bangladesh, los tres orígenes de su familia. Ese tipo de personalización en el exterior del zapato es una de las cosas que la impresión facilita.
¿Qué quiere decir que un tachón está “impreso”?
La impresión 3D, también llamada manufactura aditiva, construye un objeto capa por capa a partir de un material líquido o en polvo. No hay moldes, ni piezas cortadas, ni partes que se peguen después. Una máquina va depositando material siguiendo un archivo digital hasta que la pieza queda terminada.
En estos tachones, la máquina genera una estructura de celosía, es decir una malla abierta parecida a un panal que sustituye a la tela y a la espuma del calzado tradicional. Esa malla puede ser más cerrada en unas zonas y más suelta en otras. Ahí está la idea del proyecto. La marca registra cómo es el pie del jugador y cómo se mueve, ajusta el diseño digital y luego imprime.
R.A.P. son las siglas de Radical Athlete Perception, algo así como “percepción radical del atleta”. Adidas lo presentó en marzo de 2026 en su laboratorio de innovación de Portland, en Estados Unidos. La primera aplicación no fue el fútbol, sino el basquetbol. Una versión para fútbol americano sigue en desarrollo.
Una bota de élite pasa por 35 operaciones y tres horas de armado
Para dimensionar el cambio conviene ver cómo se fabrica hoy un tachón de gama alta. Nike describe el proceso de su modelo Mercurial en sus talleres italianos de Montebelluna y Diamant. Cada par recorre 35 operaciones distintas, y el armado —desde el prearmado, es decir la preparación de las piezas, hasta el acabado final— toma alrededor de tres horas. A eso hay que sumarle cerca de dos años de desarrollo previo entre diseño, ingeniería, materiales y pruebas con futbolistas. Nike trabaja en esa zona de Italia desde 1996.
Conviene aclarar que esas tres horas son solo el ensamblado final y no el proceso completo. De esos talleres salen unos cuantos pares al día, con mucho trabajo de mano, no series industriales.
La impresión tampoco es necesariamente más rápida. Nike y la empresa alemana Zellerfeld llevan un par de años imprimiendo tenis de calle, y la propia marca informó que un par del modelo Air Max 95000 tarda poco menos de 48 horas en salir de la impresora. Del lado de Adidas, la producción de su tenis Climacool toma alrededor de 24 horas por par. Ninguno de esos dos modelos es de fútbol.

Fabricación tradicional (gama alta) Impresión 3D
El primer producto a la venta salió en 169 pares
Aquí aparece el problema real del proyecto, y no es técnico. En julio de 2026 Adidas puso a la venta el BB.01, un zapato de basquetbol impreso y el primer producto de R.A.P. que cualquier persona podía comprar. El precio fue de 250 dólares y la producción total fue de 169 pares en todo el mundo, repartidos así: 50 en la tienda insignia de Las Vegas el 10 de julio, 89 por la aplicación de la marca el 14 y 30 más en China.
Un modelo de fútbol de fábrica se produce por millones. Este salió en una cifra que cabe en la lista de asistencia de una secundaria.
Lo que Adidas ha impreso hasta ahora
- 2015. Se muestra el Futurecraft 3D, un prototipo con la entresuela impresa. La entresuela es la capa intermedia del zapato, la que amortigua el impacto al pisar.
- 2016. Llega el 3D Runner, el primero de esa familia que se vende al público, a 333 dólares y en unas cuantas tiendas del mundo.
- 2017. Se presenta la Futurecraft 4D, que lleva la entresuela impresa a una escala mayor. A tiendas llega en enero de 2018.
- 2024. El Climacool se convierte en el primer tenis de la marca impreso en su totalidad. Su venta amplia ocurre al año siguiente.
- Marzo de 2026. Se presenta el proyecto R.A.P., con un zapato de basquetbol como primera aplicación.
- Abril de 2026. Se revelan los tachones de fútbol, descritos por la propia marca como un concepto de innovación y no como un producto.
- Julio de 2026. El BB.01 llega a las tiendas en 169 pares.
- 23 de julio de 2026. Sullivan juega con los tachones impresos en la MLS.
Ese es el ritmo real. Once años entre el primer prototipo con entresuela impresa y el primer par de tachones en un partido oficial.
Entonces, ¿es el futuro?
Por el lado técnico, la tecnología ya funciona. Un futbolista profesional los usó en un juego oficial y quedó documentado.
Por el lado económico, todavía no. Adidas habla de los tachones como un concepto de innovación y, al cierre de esta nota, no ha anunciado fecha de venta ni precio. Lo único de la familia que llegó a mostrador fue el zapato de basquetbol, en esa serie de 169 pares y con un peso aproximado de 428 gramos, por encima de la mayoría del calzado de básquetbol actual.
Para que un par hecho a la medida llegue a cualquier tienda faltan por lo menos tres cosas:
- Tiempo. Que imprimir una pieza deje de tomar uno o dos días.
- Costo. Que baje lo suficiente para pasar de series de 169 pares a series de miles.
- El producto mismo, porque el peso y la resistencia todavía no igualan a lo que ya se consigue en el mercado.
Ninguna de las tres ha sucedido.
Por ahora lo que hay es un dato de calendario. Un chico de 16 años jugó un partido de liga con unos tachones salidos de una máquina, un jueves de julio, cuatro días después de que terminara un Mundial en el que nadie los usó. Si dentro de unos años eso se recuerda como el arranque de algo, habrá sido el arranque. Si no, quedará como una tarde curiosa. El dato duro, mientras tanto, es 169.
Fuente: Tribuna del Yaqui
