Mexicali, Baja California.- La titular del Ejecutivo en Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, reveló que inició un procedimiento penal contra quienes resulten responsables por el origen y la divulgación de grabaciones en las que se abordan temas vinculados con su visa de Estados Unidos y la presencia de gestores supuestamente ligados a agencias estadounidenses como el FBI.

Durante una entrevista brindada al periódico El País, la mandataria estatal acusó de forma directa a quien la antecedió en la gubernatura, Jaime Bonilla, de coordinar una “emboscada” para registrar sus palabras sin consentimiento. De acuerdo con sus declaraciones, el exgobernador le hizo creer que recibiría ayuda para solucionar la situación de su visa estadounidense.

Dicho documento le fue retirado junto a su entonces cónyuge, Carlos Torres, a mediados de mayo de 2025 sin que las autoridades de aquel país ofrecieran explicaciones sobre la decisión.

Ávila Olmeda manifestó que decidió omitir el nombre del consultor facilitado por Bonilla debido a que la causa ya se encuentra asentada ante las autoridades ministeriales correspondientes. La denuncia legal busca sancionar las conductas ilícitas que la representación social decida imputar, al considerar que existió un intento explícito de amedrentarla.

¿Cómo fue la reunión con Bonilla?

La funcionaria expuso que la reunión ocurrió a mitad de diciembre de 2025, cuando se hallaba en un escenario de vulnerabilidad, al encontrarse desprovista de asesoría jurídica o de algún acompañante capaz de orientarla sobre la validez de los planteamientos que le formulaban.

Marina del Pilar aclaró que sus conversaciones privadas en este asunto se debían únicamente al deseo de gestionar la restitución del permiso para ingresar al país vecino. Sin embargo, la brecha de desacuerdos históricos con su antecesor se volvió a manifestar cuando aceptó la intermediación ofrecida.

Según su testimonio, el exgobernador le sugirió hablar con una persona presentada como un especialista externo vinculado a entidades de seguridad extranjeras, como el FBI o HSI. Al respecto, la mandataria recordó el modo en que se desenvolvió aquel encuentro:

Él empieza a plantearme escenarios que no había escuchado antes: cargos, sanciones, habló incluso de extradición, de cartas. Lo sentí como una emboscada psicológica. Fue una emboscada. Le dije: ‘¿De qué me estás hablando? No había escuchado nada de esto'”.

La gravedad de los señalamientos provocó una viva preocupación en la gobernadora. Sobre ese impacto personal, puntualizó: “Cuando comenzaron a hablar de investigaciones y de una posible extradición, pensé en mis hijos, porque nunca antes me habían planteado algo semejante”.

Tras percatarse de que el enviado del exmandatario utilizaba señalamientos sobre indagatorias internacionales como un mecanismo de intimidación, Marina del Pilar reaccionó solicitando que cualquier comunicación posterior se realizara mediante vías institucionales con representación legal adecuada, tras lo cual buscó ayuda profesional para defenderse de lo ocurrido.

Fuente: Tribuna del Yaqui