Ciudad de México.- Para concretar la reapertura de la frontera estadounidense al ganado mexicano en la segunda quincena de agosto, se requieren algunas acciones conjuntas previas que ya se están desarrollando, además la reapertura será paulatina comenzando en Sonora y posteriormente Chihuahua, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.

“Todo esto lo hemos estado trabajando en conjunto con la Secretaría de Agricultura de los Estados Unidos y ahora se considera que estamos ya bastante avanzados en este proceso para poder abrir la frontera, iniciando por Sonora y después por Chihuahua”, señaló.

Detalló que Sonora presenta el mayor progreso, seguido por Durango, mientras que Coahuila registra un desarrollo más lento. Agregó que Tamaulipas solicitó incorporarse al esquema y actualmente se analiza su participación.

Durante la conferencia mañanera de este lunes, la presidenta declinó definir un plazo específico para el control total de la plaga del gusano barrenador, cuyo resurgimiento en México provocó el cierre de la frontera en mayo de 2025, aun cuando ya comenzó la dispersión de las moscas estériles que son fundamentales para combatirla. Señaló que se tiene que ir evaluando el avance paulatinamente.

El optimismo del gobierno se apoya en el despliegue de la nueva planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, cuya capacidad aumentará de forma escalonada: prevé producir 30 millones de moscas estériles por semana en agosto y alcanzar 100 millones semanales hacia noviembre para acelerar la erradicación del gusano barrenador.

La estrategia binacional también contempla ampliar la capacidad de la planta hasta 180 millones de moscas semanales, reforzar la vigilancia sanitaria y mantener el control de la movilización de ganado, medidas consideradas clave para recuperar el estatus sanitario y convencer a Estados Unidos de reabrir la frontera.

La mandataria explicó que el Gobierno de México mantiene comunicación permanente con el Departamento de Agricultura de EU (USDA) y confió en que las medidas sanitarias aplicadas en el sur del país permitan restablecer de manera gradual el comercio pecuario.

El cierre de la frontera ha afectado a los productores mexicanos al frenar las exportaciones de ganado en pie. Especialistas involucrados en el programa de erradicación sostienen que el costo de fortalecer la estrategia sanitaria será menor que el impacto económico generado por la suspensión del comercio, por lo que consideran prioritaria la reapertura cuanto antes.

 

Fuente: Tribuna del Yaqui