Ciudad de México.- A bordo de semisumergibles diseñados para burlar radares o en lanchas rápidas que desafían patrullas marítimas, redes delictivas internacionales buscan ingresar miles de kilogramos de droga a México diariamente.
Estos intentos de narcotráfico buscan ser frenados por la Secretaría de Marina, que durante la actual administración federal ha registrado 90 toneladas de droga asegurada y la detención de más de 300 presuntos criminales vinculados a los eventos marítimos.
Entre el 1 de octubre de 2024, cuando tomó posesión la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a finales de junio de este 2026, la Marina ha registrado 58 de estos eventos, es decir, operaciones de seguridad para la detección y detención de posibles embarcaciones sospechosas que intentan ingresar drogas a territorio nacional desde puertos o playas.
De acuerdo con datos compartidos a Proceso, la principal droga que intenta ingresar a México es la cocaína, dejando 79 toneladas de dicha sustancia decomisada. Le sigue la marihuana, con 12 mil kilogramos asegurados. También se han intentado ingresar 259 kilogramos de metanfetamina.
Estas sustancias buscaron ser traficadas a través de 87 embarcaciones, así como dos buques y tres embarcaciones de bajo perfil, que son una especie de naves diseñadas para flotar casi a ras del agua con una estructura aerodinámica que les permite evadir radares, vigilancia visual y patrullas costeras.
Entre las 337 detenciones de presuntos criminales se encuentran en su mayoría mexicanos; aunque personas de al menos nueve nacionalidades más cayeron detenidas durante los operativos. Según datos de la Armada de México, del total de arrestos, 186 son mexicanos, 82 ecuatorianos, 36 guatemaltecos, 22 colombianos, cinco peruanos, dos costarricenses y una persona de Nicaragua, una de Belice, un cubano y otro salvadoreño.
Esta diversidad de nacionalidades coincide con las alertas de los centros de inteligencia. Un estudio elaborado por el Centro Internacional de Investigación y Análisis contra el narcotráfico marítimo señala al océano Pacífico como el escenario principal de los intentos de ingresar droga a México. Los investigadores de esta unidad estiman que aproximadamente el 74 por ciento de la cocaína de origen sudamericano es traficada a través de este corredor oceánico.
Según el documento, el Pacífico es la vía principal para el tráfico de grandes cantidades de clorhidrato de cocaína desde América del Sur hacia los mercados de Estados Unidos y Canadá. Debido a su ubicación estratégica, México funciona como un centro logístico y punto de transbordo natural para estas operaciones marítimas criminales.
El estudio identifica siete rutas conocidas que parten principalmente de Colombia y Ecuador, mismas que operarían en cooperación con el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Dichas organizaciones, señala el estudio naval, mantienen acuerdos de cooperación con productores de cocaína en América del Sur desde hace años. El Cártel de Sinaloa domina estados costeros como Sonora, Sinaloa, Oaxaca y Chiapas, mientras que el CJNG tiene una presencia dominante en Nayarit, Jalisco, Michoacán y Guerrero.
Fuente: Tribuna del Yaqui
