Ciudad de México.- En el mundo de las inversiones, existe un fenómeno conocido como “sesgo de disponibilidad“: la tendencia humana a creer que la noticia más ruidosa es la más importante. Hoy, ese ruido tiene nombre de conflicto geopolítico en el Estrecho de Ormuz y tensiones con Irán.
Sin embargo, para Adolfo Del Cueto y el equipo de análisis de Bulltick, el éxito financiero en 2026 no se encuentra en los titulares de guerra, sino en la capacidad de ignorarlos para observar las señales que realmente están moviendo las placas tectónicas de la economía global.
“Mientras los titulares se concentran en el conflicto con Irán, el verdadero pulso de los mercados late en otros frentes”, afirma Del Cueto. Su tesis es clara: es imperativo transitar desde la superficie del conflicto hacia las profundidades del ajedrez macroeconómico. Para el experto, el inversor sofisticado debe apagar la televisión y encender su tablero de indicadores, centrándose en lo que él denomina los “focos amarillos”.
La muerte de la lógica tradicional: El acertijo del empleo
Uno de los puntos más provocadores del análisis de Del Cueto es la declaración de que los manuales de economía clásica han quedado obsoletos. Históricamente, un mercado laboral fuerte y un desempleo bajo eran señales inequívocas de salud económica que, eventualmente, llevaban a un enfriamiento natural.
Hoy, esa lógica se ha roto. “El binomio empleo-desempleo ya no puede leerse con la misma gramática de antes”, explica el estratega. En la nueva configuración, la resiliencia del mercado laboral frente a las tasas de interés restrictivas no es necesariamente una señal de euforia, sino un factor de vigilancia sobre la persistencia inflacionaria. Si un inversor interpreta un dato de empleo fuerte meramente como crecimiento, podría estar ignorando una presión persistente sobre la estructura de costos operativos de las empresas.
El nuevo combustible: IA como motor de productividad
Si el petróleo fue el motor del siglo XX, la Inteligencia Artificial (IA) es el combustible que está sosteniendo los tableros financieros actuales. Para Del Cueto, la IA ha trascendido la etapa de “promesa de ciencia ficción” para convertirse en una métrica de supervivencia.
Bajo la óptica de Bulltick, la IA es el principal vector para expandir márgenes en un entorno de costos laborales elevados. “Es la herramienta capaz de contrarrestar el estancamiento de la eficiencia operativa, permitiendo que las empresas produzcan más sin necesidad de un aumento masivo en el gasto de capital físico”, señala el informe.
La relevancia de la IA radica en su capacidad para redefinir el valor intrínseco de las compañías: aquellas que no la integren verán sus proyecciones de flujo de caja estancarse en un mundo cada vez más automatizado.
El tablero de los “Focos Amarillos”: Crédito Privado y Valuaciones
Mientras la atención se desvía a la geopolítica, Del Cueto identifica riesgos estructurales que demandan una vigilancia técnica rigurosa:
- El auge del Crédito Privado: Ante el endurecimiento de la banca tradicional, el llamado Shadow Banking ha absorbido una demanda masiva. Para Del Cueto, este es un foco amarillo crítico debido a su opacidad. “La falta de transparencia en la valoración de estos activos genera un riesgo de liquidez que no podemos perder de vista”, advierte.
- Valuaciones de Mercado: ¿Están los precios de los activos desconectados de la realidad? El análisis invita a distinguir entre el crecimiento sostenible impulsado por fundamentales y la expansión de múltiplos inflada por la liquidez remanente.
- La Normalización de Tasas: El mercado debe aprender a diferenciar entre “recortes por crisis” y “recortes por normalización”. La expectativa de volver a tasas del 0% es, según el experto, una ilusión que puede llevar a errores graves de posicionamiento en carteras de renta fija.
Conclusión: Regresar al tablero
La invitación de Adolfo Del Cueto es, en esencia, un llamado a la disciplina intelectual. Ignorar los focos amarillos por prestar atención solo al conflicto bélico es, en sus palabras, “como mirar el incendio de un vecino mientras tu propia casa tiene una falla eléctrica en el sótano”.
El mundo financiero ha cambiado sus reglas de juego. El éxito hoy depende de la capacidad para descifrar esta “nueva gramática” económica y entender que, aunque los misiles acaparen las cámaras, son la productividad tecnológica, la resiliencia laboral y la salud del crédito privado las que realmente decidirán quién gana y quién pierde en el complejo panorama de 2026.
Fuente: Tribuna del Yaqui
