Ciudad de México.- La historia de la Marcha del Orgullo LGBT+ en la Ciudad de México tiene sus raíces en los movimientos de liberación sexual surgidos durante la década de los 70. Inspirados por las protestas de Stonewall en Estados Unidos y por la organización de colectivos como el Frente de Liberación Homosexual, activistas mexicanos comenzaron a exigir reconocimiento y respeto para las personas de la diversidad sexual.
Antes de la primera marcha oficial, integrantes de estos grupos participaron en manifestaciones políticas durante 1978, marcando las primeras apariciones públicas de personas homosexuales organizadas en el país. Aquellos actos representaron un desafío directo a una sociedad donde la homosexualidad era ampliamente estigmatizada y donde las expresiones públicas de diversidad sexual eran prácticamente inexistentes.
La primera Marcha del Orgullo en 1979
El 29 de junio de 1979 se realizó la primera Marcha del Orgullo Homosexual de México en la capital del país. El contingente partió desde el Ángel de la Independencia y reunió a cerca de mil participantes que exigían igualdad, libertad sexual y el fin de la discriminación. Entre las consignas más recordadas destacaban llamados a la libertad sexual como parte de una transformación social más amplia.
En aquella época, los asistentes enfrentaban insultos, hostilidad e incluso restricciones de las autoridades. Sin embargo, la movilización logró visibilizar por primera vez a una comunidad que durante décadas había permanecido marginada.
Los años del activismo y la crisis del VIH
Durante la década de 1980, la marcha adquirió un nuevo significado debido a la crisis del VIH/SIDA. Además de exigir derechos, se convirtió en una plataforma para difundir información sobre prevención, combatir la desinformación y denunciar la discriminación que enfrentaban las personas afectadas por la enfermedad.
En los años 1990, la movilización comenzó a ganar legitimidad social y mayor presencia pública. Instituciones gubernamentales y organizaciones civiles se sumaron a campañas de salud y derechos humanos, mientras la marcha incrementaba gradualmente su convocatoria.
El crecimiento del siglo XXI
Con la llegada del nuevo milenio, la Marcha del Orgullo LGBT+ experimentó una transformación notable. La participación dejó de limitarse a colectivos de activistas y comenzó a incluir familias, personas trans, colectivos no binarios, organizaciones civiles, artistas y empresas. También aumentó significativamente la cobertura mediática y el respaldo social.
Paralelamente, México registró avances importantes en materia de derechos, como el reconocimiento del matrimonio igualitario en diversas entidades y una mayor protección legal para las personas de la diversidad sexual. La marcha pasó de ser una manifestación de resistencia a convertirse en un símbolo de inclusión y reconocimiento.
movilización masiva con nuevas demandas
Actualmente, la Marcha del Orgullo LGBT+ de la Ciudad de México reúne a cientos de miles de personas y es considerada una de las más grandes de América Latina. En su edición número 47, celebrada en 2025, el evento mantuvo su carácter festivo, pero también sirvió para exigir justicia frente a los crímenes de odio, combatir la discriminación y respaldar a grupos vulnerables dentro de la comunidad.
Aunque el ambiente de celebración es una de sus características más visibles, diversos colectivos recuerdan cada año que la marcha sigue siendo un espacio de protesta y reivindicación de derechos, especialmente para personas trans, migrantes y víctimas de violencia.
Fuente: Tribuna del Yaqui
