Ciudad de México.- Marcelo Ebrard, canciller de México, declaró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) permanecerá vigente durante al menos diez años más, incluso en el escenario más adverso. El funcionario rechazó así las especulaciones públicas sobre un posible término del acuerdo comercial trilateral en el corto plazo.

Ebrard recordó que el T-MEC fue negociado durante el primer gobierno de Donald Trump, entre 2017 y 2018. El canciller subrayó que hasta la fecha, Estados Unidos no ha anunciado formalmente su retiro del tratado, lo que contradice los rumores que circulan sobre una inminente ruptura del acuerdo.

¿Cuál es el panorama actual del T-MEC?

El tratado comercial entró en vigor el 1 de julio de 2020 y sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Desde entonces, el T-MEC ha sido fundamental para las relaciones comerciales entre los tres países, regulando el intercambio de bienes y servicios entre México, Estados Unidos y Canadá con reglas de origen modernizadas y capítulos digitales innovadores.

 

Las declaraciones de Ebrard llegan en momentos en que diversas voces políticas y analistas han especulado sobre la estabilidad del acuerdo. El canciller mexicano mantiene una postura optimista respecto a la continuidad del T-MEC, afirmando que el tratado cuenta con mecanismos de revisión y ajuste que permiten su adaptación a nuevas realidades comerciales.

¿Qué establece el mecanismo de revisión del T-MEC?

El tratado incluye una cláusula de revisión cada seis años, que permite a los tres países evaluar su desempeño y realizar ajustes si lo consideran necesario. La primera revisión fue programada para 2026, lo que abre la puerta a renegociaciones parciales sin necesidad de disolver el acuerdo. Ebrard indicó que esta estructura flexible es una fortaleza del tratado y no una debilidad.

México comercia anualmente más de 600 mil millones de dólares con sus socios del T-MEC. Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones mexicanas, mientras que Canadá y Estados Unidos son los mayores proveedores de importaciones hacia México. Esta interdependencia económica ha demostrado ser un factor estabilizador en las relaciones trilaterales.

El canciller señaló que las amenazas contra el T-MEC suelen surgir en contextos políticos internos de alguno de los tres países, pero no reflejan una intención genuina de abandonar un acuerdo que ha generado beneficios económicos para las tres naciones. Ebrard reiteró que México seguirá trabajando para fortalecer el tratado y resolver cualquier desacuerdo mediante diálogos directos con sus contrapartes estadounidenses y canadienses.

La próxima revisión sexenal del T-MEC, programada para este 2026, será una oportunidad para que los tres países analicen el impacto del tratado en sus economías y realicen ajustes si es necesario. Ebrard confirmó que México participará activamente en este proceso de evaluación para garantizar que el acuerdo continúe beneficiando a productores, consumidores y trabajadores de los tres países.

Fuente: Tribuna del Yaqui