Ciudad de México.- El político mexicano, Omar García Harfuch, que se desenvuelve actualmente cómo el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó este martes 16 de junio del 2026, que las autoridades identificaron una relación operativa entre el CJNG liderado por Nemesio Oseguera, alias El Mencho, y una facción del Cártel de Sinaloa encabezada por Los Chapitos, incluso expuso la detección de que este vínculo marca un cambio en las dinámicas criminales que operaban en la región noroeste del país.
Harfuch precisó que las investigaciones federales detectaron coordinación operativa entre ambas organizaciones criminales, declarando que el CJNG, considerado el grupo con mayor presencia geográfica en México, habría establecido contactos directos con miembros de la estructura de Los Chapitos en territorio sinaloense, y que estas conexiones habrían facilitado acuerdos sobre territorios y distribución de drogas en la entidad.
¿Cuáles son las implicaciones de esta alianza criminal?
La alianza entre estas dos organizaciones representa un reconfiguración de los equilibrios de poder en Sinaloa, estado que enfrenta una crisis de seguridad desde mayo de 2026, pues la coordinación entre el CJNG y Los Chapitos podría intensificar la violencia en zonas donde históricamente el Cártel de Sinaloa ejercía control exclusivo, por lo que las autoridades federales mantienen vigilancia sobre los municipios donde se ha documentado este tipo de actividad coordinada entre carteles.
La confirmación de Harfuch surge en el contexto de cambios administrativos recientes en el estado, a causa de que el gobernador Rubén Rocha Moya, se encuentra en licencia temporal desde mayo de 2026, mientras que Geraldine Bañuelos ejerce como gobernadora interina, afirmando que durante este período de transición, los grupos criminales han aprovechado para reposicionarse en territorios estratégicos de la entidad noroccidental.
¿Qué ha señalado el gobierno federal sobre estas operaciones?
García Harfuch ha mantenido un discurso de confrontación contra ambas organizaciones, indicando que las fuerzas federales aplican estrategias diferenciadas según la estructura y capacidad de cada grupo criminal, cómo el CJNG, que enfrenta operativos coordinados en múltiples estados, mientras que el Cártel de Sinaloa fragmentado busca recuperar influencia perdida en sus bastiones tradicionales como Culiacán y Mazatlán.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reporta que las investigaciones continúan para identificar a miembros específicos de ambas organizaciones que participan en esta coordinación, agregando que los datos recopilados permitirían a las autoridades ubicar sitios de operación conjunta, centros de distribución y rutas de narcotráfico utilizadas por ambos grupos. La inteligencia federal apunta a que esta alianza es de naturaleza táctica y no estratégica a largo plazo.
García Harfuch indicó que el seguimiento de estos vínculos continuará bajo protocolos de inteligencia criminal, mientras que las autoridades federales coordinan esfuerzos con dependencias estatales en Sinaloa para desarticular células de ambas organizaciones, y los próximos meses determinarán si esta alianza se consolida o se fractura por competencia interna por territorios y recursos.
Fuente: Tribuna del Yaqui
