Ciudad de México.– Antes de que suene el pitido que abrirá el Mundial 2026 el día 11, México ya se encamina a romper varios récords. Algunos son futbolísticos y se cuentan en los minutos de juego, pero otros tienen que ver con la garra y la pasión mexicana por el fútbol.
Entre la afición local hay hinchas a los que no se les escapa ni una estadística y que siempre están dispuestos a hacer predicciones acertadas. Para ellos existe el codigo promocional tonybet, que les permite acceder a cuotas mejoradas en sus apuestas.
El jugador más joven de todos los planteles es mexicano
El nombre que abre cualquier lista de curiosidades de esta Copa es Gilberto Mora. Con 17 años y 240 días el día de la inauguración, el mediocampista del Tijuana es el futbolista más joven de las 48 plantillas que disputarán el torneo.
La diferencia que le saca al resto no es poca. El español Lamine Yamal aparece apenas decimotercero en el ranking de juventud (18 años y 333 días) y el brasileño Endrick cierra el top 20.
Detrás de Mora, el segundo más joven es el checo Hugo Sochurek (18 años y 4 días) y el tercero, el alemán Lennart Karl.
Pero el dato que más entusiasma en casa es propio: además de encabezar la lista global, Mora será el mexicano más joven en jugar una Copa del Mundo, y llega tras superar una pubalgia que lo tuvo casi tres meses fuera.
Un dato curioso es que Gilberto Mora compartirá el vestuario con un jugador que le dobla la edad. Hablamos de Memo Ochoa, que con 40 años participará por sexta vez en una Copa del Mundo de la FIFA.
Primer país en ser sede tres veces
Ninguna nación había organizado tres Copas del Mundo. México sí. Tras 1970 y 1986, el país vuelve a recibir al planeta fútbol en 2026 y se convierte en el primero de la historia en ser sede en tres ocasiones, una marca que ni las grandes potencias europeas o sudamericanas habían alcanzado.
El hilo que enlaza esas tres citas tiene nombre propio, el Estadio Azteca (renombrado ahora como Estadio Ciudad de México). El Azteca es el único recinto que habrá albergado partidos en los tres torneos, finales de 1970 y 1986 incluidas. Pocas canchas en el mundo cargan con semejante memoria mundialista.
Sede tripartita por primera vez en la historia y mayor cantidad de selecciones
Al récord de ser sede por tercera vez se suman otros, vinculados a un Mundial determinado a romper los moldes por donde se lo mire.
Por ejemplo, es el primero organizado de forma tripartita, con Estados Unidos, Canadá y México como anfitriones. Además, es el primero que amplía el cuadro a 48 selecciones, repartidas en 16 ciudades que recibirán a hinchas y jugadores de todas partes.
A esta fiesta, México aporta tres sedes. El Estadio Azteca en la capital, donde el Tri debutará el 11 de junio ante Sudáfrica por el Grupo A, el BBVA en Monterrey y el Akron en Guadalajara.
El mural futbolero más grande
Mientras las selecciones afinan la puntería, los artistas mexicanos ya clavaron la suya. La Ciudad de México obtuvo un Récord Guinness por el mural de fútbol más grande del mundo pintado exclusivamente con pinceles y acrílicos.
La obra tiene más de 200 metros cuadrados y tomó noventa días de trabajo. Para los hinchas que quieran observarla, quedó plasmada en la colonia Martín Carrera, en la alcaldía Gustavo A. Madero.
Es una pieza dirigida por el artista Carlos Alberto Badillo Cruz que narra en clave visual la tradición futbolística mexicana y las leyendas del Mundial.
La dificultad, explicó su creador, no estuvo en el tamaño sino en el detalle. La propia FIFA reconoció el logro en sus canales y celebró que la capital “esté lista para dar la bienvenida al mundo”.
¿La “ola” más grande del mundo?
A la colección de marcas rotas le faltaba una firma colectiva, y México busca encontrarse con ella próximamente. El Gobierno de la Ciudad de México convocó a los aficionados a imponer el Récord Guinness de la “ola” más grande jamás registrada.
La bautizaron Ola Chilanga y ocurrirá sobre el Paseo de la Reforma, a la altura del Ángel de la Independencia. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, movió la cita a junio para que sirva de bienvenida masiva, apenas días antes del arranque.
El plan es de cronómetro: registros entre las 8:00 y las 9:00, ensayos hasta las 10:00 y, a esa hora, el intento oficial de convertir a miles de personas en una sola marea humana sincronizada.
Cuarenta y ocho selecciones, tres países y un anfitrión que decidió empezar la fiesta antes de tiempo. Pase lo que pase con el Tri sobre el campo, México ya disputa su propio Mundial, el de los récords. Y, de momento, va ganando.
