Tamaulipas, México.- La Secretaría de Marina de México hundió el viernes el buque Zamora en aguas de Tamaulipas como parte del Sistema Arrecifal Artificial, un programa que convierte embarcaciones desmanteladas en estructuras submarinas para proteger la vida marina. El hundimiento controlado forma parte de una estrategia más amplia que busca maximizar el aprovechamiento de los buques fuera de servicio de la Armada.
El Sistema Arrecifal Artificial opera en múltiples ubicaciones a lo largo de la costa mexicana, con al menos cuatro instalaciones activas dedicadas a esta tarea de regeneración marina. Cada estructura sumergida actúa como sustrato para el crecimiento de flora y fauna submarina, permitiendo que corales, esponjas y peces colonicen la zona y reconstruyan ecosistemas dañados.
¿Cuál es el objetivo ambiental del hundimiento de buques?
El programa persigue un doble propósito: por un lado, proporciona un destino final ambientalmente responsable para las naves de la Armada que ya no son operativas, evitando que terminen en depósitos de chatarra o vertederos. Por otro, genera infraestructura submarina que beneficia directamente a los ecosistemas marinos mexicanos mediante la creación de refugios naturales para especies pelágicas y demersales.
Las embarcaciones hundidas funcionan como arrecifes artificiales al ofrecer superficies duras donde los organismos marinos pueden adherirse y establecer colonias. Estos arrecifes también generan zonas de baja energía donde larvas de peces y otras especies encuentran protección durante sus primeras etapas de vida, incrementando las tasas de supervivencia en aguas territoriales mexicanas.
¿Qué impacto tiene esta iniciativa en la recuperación marina?
Estudios previos sobre arrecifes artificiales demuestran que dentro de los primeros años de inmersión, las estructuras metálicas de los buques se colonizan rápidamente con organismos fotosintéticos y filtradores. Esta colonización atrae a herbívoros, peces depredadores y otras especies que reconocen el nuevo hábitat como fuente de alimento y refugio, generando cadenas tróficas funcionales.
La iniciativa también reduce la presión sobre arrecifes coralinos naturales al desviar la actividad de pesca recreativa y comercial hacia estos nuevos sistemas submarinos. Esta redistribución del esfuerzo pesquero permite que arrecifes naturales ya degradados se recuperen bajo protección ambiental más estricta.
El buque Zamora se suma a otras embarcaciones previas que han sido hundidas bajo este programa en las costas de Tamaulipas, contribuyendo a una red interconectada de hábitats artificiales que se espera funcione sinérgicamente para restaurar biodiversidad marina en el Golfo de México. Las futuras inspecciones submarinas evaluarán el desempeño de la estructura y permitirán ajustar los parámetros del programa.
Fuente: Tribuna del Yaqui
