Ciudad de México.- El partido Morena atraviesa un período de desgaste político en medio de múltiples tensiones simultáneas que incluyen críticas al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, el caso de Maru Campos en Chihuahua y la reaparición de expresidentes en el debate público, según análisis del periodista Ernesto Núñez. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfrenta presión interna mientras gestiona estos conflictos en paralelo.

Rocha Moya se encuentra actualmente en licencia temporal desde mayo de 2026, siendo sustituido de manera interina por Geraldine Bañuelos. El gobernador sinaloense ha enfrentado críticas que fortalecen la narrativa de desgaste en las filas de Morena. Maru Campos Galván, titular en Chihuahua por el Partido Acción Nacional, representa una oposición organizada al movimiento presidencial. Ambos casos simbolizan desafíos simultáneos para la administración federal.

¿Cuál es el alcance real del desgaste de Morena?

El análisis de Núñez vincula la reaparición mediática de Vicente Fox y Felipe Calderón, expresidentes de México entre 2000 y 2012, con una reconfiguración del escenario político nacional. Estos actores históricos del Partido Acción Nacional retoman presencia pública en momentos de fragilidad relativa del movimiento gobernante.

La reaparición de Fox y Calderón ocurre sin que se especifique declaraciones concretas recientes de ambos expresidentes. Sin embargo, su regreso al debate público coincide temporalmente con las elecciones intermedias previstas para el 5 de julio de 2027, fecha en la cual se renovarán la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas y miles de cargos locales en el país.

¿Cómo impacta esto en la gobernanza federal?

La convergencia de estos elementos presenta un escenario donde Morena enfrenta cuestionamientos internos, oposición externa articulada y un ciclo electoral cercano que demandará recursos políticos y mediáticos significativos. La presidencia de Sheinbaum requiere mantener cohesión interna mientras responde a críticas de opositores históricos.

El contexto incluye la ausencia temporal de Rocha Moya en Sinaloa, quien lidera la entidad con licencia. Yeraldine Bonilla asume funciones interinas mientras el gobernador resuelve su situación personal. Este vacío de presencia ejecutiva en una entidad clave suma complejidad al panorama de gobernanza morenista en los estados.

Los próximos meses serán determinantes para evaluar si el desgaste político identificado por especialistas se traduce en pérdida electoral o si Morena logra revertir la narrativa antes de los comicios intermedios de 2027. La estrategia comunicacional de la presidencia y la cohesión interna del partido serán variables críticas en este proceso.

Fuente: Tribuna del Yaqui