Ciudad de México.- El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, pidió este lunes a las autoridades mexicanas que la batalla contra los cárteles de drogas no profundice las divisiones entre ambas naciones. El diplomático hizo énfasis en que la cooperación bilateral debe prevalecer a pesar de los desacuerdos recientes sobre estrategias de seguridad.
Las declaraciones del embajador llegan en un momento de tensiones diplomáticas entre Washington y Ciudad de México. Ambos gobiernos han intercambiado señalamientos sobre políticas de seguridad, extradición de criminales y coordinación operativa en la frontera. El funcionario estadounidense enfatizó que estas diferencias no deben comprometer la relación bilateral de largo plazo.
¿Cuál es el trasfondo de esta solicitud diplomática?
Las fricciones incluyen desacuerdos sobre el manejo de investigaciones de narcotráfico, la velocidad de extradiciones a tribunales estadounidenses y acusaciones mutuas sobre falta de coordinación en operativos conjuntos. Ambas naciones comparten responsabilidad en contener el flujo de drogas hacia Estados Unidos, según señaló el embajador.
El funcionario estadounidense subrayó que México y Estados Unidos han logrado avances significativos en años anteriores mediante trabajo conjunto. Mencionó operativos coordinados que resultaron en captura de capos importantes y decomiso de toneladas de narcóticos. Sin embargo, reconoció que los resultados recientes han generado frustración en Washington sobre la efectividad de las estrategias mexicanas.
¿Qué busca lograr esta petición del embajador?
El diplomático pretende reencauzar la relación hacia objetivos comunes sin profundizar en los desacuerdos públicos. Su mensaje apunta a que la lucha antidrogas requiere continuidad institucional, independientemente de cambios políticos o diferencias tácticas entre autoridades de ambos países.
El embajador recordó compromisos adquiridos en tratados de cooperación bilateral y enfatizó que incumplimientos percibidos por uno u otro lado generan ciclos de desconfianza. Llamó a funcionarios mexicanos a renovar mecanismos de diálogo y coordinación operativa en puntos fronterizos clave. La solicitud ocurre días antes de que México intensifique operativos en estados con presencia de cárteles activos.
Las autoridades mexicanas no han emitido respuesta formal a este pronunciamiento. Sin embargo, funcionarios de la administración federal han mantiene que México ejecuta su propia política antidrogas sin subordinarse a presiones externas. La postura del gobierno mexicano ha enfatizado soberanía nacional en decisiones de seguridad, aunque reconoce importancia de cooperación con Washington en casos específicos de extradición.
Fuente: Tribuna del Yaqui
