Ciudad de México.- Este lunes 1 de junio de 2026, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México (CDMX), Clara Brugada Molina, rechazó que exista un plan para repintar de manera masiva la capital y atribuyó las críticas sobre el uso del color morado en espacios públicos a una campaña de desinformación.

¿Las intervenciones urbanas cumplen con la normatividad?

Durante una conferencia de prensa, Brugada fue cuestionada sobre la presencia, cada vez más visible, del color distintivo de su gobierno en diversos puntos de la ciudad, por lo que sostuvo que su administración se apega a la normatividad vigente en materia de imagen urbana y negó que se estén realizando intervenciones fuera de los límites establecidos por la ley.

Nosotros estamos respetando todo aquello que nos marca la normatividad que tenemos que respetar. No estamos pintando de más ni mucho menos”, afirmó Brugada.

Clara Brugada desmiente plan para repintar la CDMX y acusa campaña de desinformación

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También señaló que algunos espacios sí serán intervenidos con trabajos de pintura, pero aclaró que dichas acciones tienen el propósito de mejorar la imagen urbana y recuperar espacios públicos: “Se va a respetar lo que se tiene que respetar y vamos a pintar en algunos lados en donde lo podemos hacer para transformar el espacio público, para darle mayor visibilidad”.

La moradización de la CDMX

Las declaraciones ocurren en medio de un debate público sobre la llamada ‘moradización’ de la Ciudad de México, un fenómeno que ha generado críticas en redes sociales debido a la creciente presencia del color morado en infraestructura y mobiliario urbano como puentes peatonales y vehiculares, luminarias, columnas, vallas, fachadas de unidades habitacionales y diversos elementos distribuidos en distintos puntos de la capital.

El urbanista Roberto Remes, excoordinador de la extinta Autoridad del Espacio Público, señaló que el uso del morado no es ilegal, aunque advirtió que su presencia puede transmitir una sensación de saturación e improvisación por el Mundial 2026. También cuestionó el uso recurrente del ajolote dentro de la identidad gráfica de la actual administración, al considerar que la capital cuenta con una diversidad histórica y cultural más amplia para proyectar su imagen.

Fuente: Tribuna del Yaqui