Ciudad de México.- La industria restaurantera en México proyecta una derrama económica de 728 millones de dólares durante la Copa Mundial FIFA 2026, según datos que maneja el sector. El principal motor de esta cifra será el consumo en bares, restaurantes y servicios de comida para llevar a partir del 11 de junio, cuando inicia el torneo en territorio compartido entre México, Canadá y Estados Unidos.
El ticket promedio en establecimientos de alimentos y bebidas podría incrementarse hasta 29 por ciento durante las semanas del Mundial, reflejó Juan Carlos Cruz, quien reportó sobre la expectativa del gremio. Este aumento responde a mayor demanda de alimentos, bebidas alcohólicas y servicios complementarios durante los partidos transmitidos en vivo.
El sector restaurantero reconoce que el torneo representa una oportunidad sin precedentes para incrementar ingresos. Sin embargo, los operadores enfrentan desafíos operacionales significativos que requieren atención inmediata para maximizar la derrama económica.
¿Cuáles son los principales retos del sector?
La capacitación del personal se posiciona como uno de los desafíos centrales identificados por restauranteros. Los establecimientos requieren preparar a meseros, bartenders y personal de cocina para manejar volúmenes de clientes mucho mayores a los habituales durante las transmisiones de partidos clave.
El abastecimiento de insumos también genera preocupación en el gremio. Proveedores de alimentos, bebidas y materiales requieren garantizar entregas consistentes y a tiempo mientras toda la industria experimenta demanda simultánea. La sincronización logística entre proveedores y restaurantes será crítica para evitar desabastecimientos.
Los pagos digitales constituyen otro frente que requiere preparación. Muchos establecimientos necesitan implementar o mejorar sus sistemas de punto de venta y aceptación de transacciones electrónicas para agilizar el servicio cuando la afluencia sea máxima y el flujo de efectivo sea voluminoso.
¿Qué sectores específicos se beneficiarán más?
Los bares y cantinas encabezarán la derrama esperada, dado que los partidos generan concentraciones de aficionados en estos espacios. El consumo de bebidas alcohólicas y refrescos durante transmisiones en vivo representa la mayor parte del incremento en ticket promedio proyectado para el período del torneo.
Los servicios de comida para llevar también experimentarán expansión significativa. Durante las jornadas de partidos, las personas que ven los encuentros en casas o espacios al aire libre generarán demanda de alimentos rápidos, pizzas, alas y botanas entregadas en domicilio.
Restaurantes de servicio completo anticipan ocupación plena en horarios nocturnos cuando se transmitan partidos estelares. La estrategia de muchos establecimientos incluye ampliar horarios y personal durante el mes y medio que durará el Mundial, iniciando el 11 de junio próximo en el Estadio Azteca con el partido inaugural.
El sector restaurantero ha comenzado a coordinar estrategias internas para capitalizar la oportunidad económica que representa la Copa Mundial FIFA 2026. Las acciones de preparación en capacitación, logística y tecnología determinarán si la derrama proyectada de 728 millones de dólares se materializa según las expectativas actuales del gremio.
Fuente: Tribuna del Yaqui
