California, Estados Unidos.-El pasado 12 de enero del presente año, el mundo de lamúsicase vio obligado a vestirse deluto, después de que una afamada cantante perdiera la vida luego de sufrir unparo cardíaco masivo. A casi 1 mes de este lamentable evento, el hermano de la estrella hizo una inesperada confesión relacionada con sustres hijas, de las cuales dos son menores de edad.
Como algunos recordarán, hace casi cuatro semanas, la única hija de Elvis Presley,Lisa Marie, sufrió un infarto en el interior de su casa enCalabasas,California. La denominadaprincesa del rock fuelocalizada inconsciente en suhabitaciónpor suama dellaves, quien rápidamente llamó al exesposo de Lisa,Danny Keough, mismo que le aplicóRCPmientras llegó unaambulanciaa la escena.
Lamentablemente, Marie Presley murió en la tarde aquel día. A casi cuatro semanas de estos eventos, el medio hermano de Lisa,Navarone Garibaldi García, reveló que su sobrina mayor,Riley Keough, quien es producto de la relación de la cantante con Danny, está cuidando de sus medias hermanas,Finley y Harper Lockwood, de 14 años: “Riley ha sido muy buena con las gemelas”, aseguró el hombre.

Estas declaraciones llegan a pocos días de que el medio estadounidense,Page Six, revelara que la madre de Lisa, Priscilla Presley impugnara el testamento de su hija alegando que hay inconsistencias en el mismo y resaltando que la firma de Marie está mal escrita. Hasta donde los medios han informado, la exesposa deMichael Jacksondejó un fideicomiso para Riley, quien sería la única beneficiada del mismo; sin embargo, quien fuera la pareja de Elvis Presley niega esto.
Cabe señalar que el fideicomiso no es lo único que Riley heredó de su madre, ya que ella, junto con sus medias hermanas se convertirán en las dueñas de la mansión deCalabasas, en la cual vivieron con Lisa Marie y donde el afamado rey del rock perdió la vida en 1997, cuando éste tenía 42 años de edad; sin embargo, hay informes de que tanto Harper como Finley se negaron a regresar a la casa por la traumática muerte de su madre.
Fuentes: Tribuna