Oslo, Noruega.- El polémico integrante de la Realeza noruega, Marius Borg Høiby, hijo de la Reina Mette-Marit, este lunes 2 de noviembre del 2026, recibió una resolución favorable en su intento por recuperar su libertad mientras espera que se revise la condena de cuatro años de prisión que recibió por diversos delitos, entre ellos dos cargos de violación, mientras que esperan una apelación en su caso.

Un tribunal de distrito de Oslo determinó este lunes 2 de noviembre que el joven de 29 años puede abandonar el régimen de arresto domiciliario y dejar de utilizar el brazalete electrónico con el que era vigilado en la residencia de la familia real, ubicada en la finca de Skaugum, a las afueras de la capital noruega, sin embargo, la decisión todavía no es definitiva, pues debe ser revisada por una instancia judicial superior, que tiene la facultad de revocarla, y es por ello, su posible salida de la custodia permanece sujeta a ese procedimiento.

De acuerdo con información publicada por The Sun, aunque se le permita dejar el arresto domiciliario, el hijastro del Rey Hakoon VIII, deberá cumplir ciertas medidas de control durante el próximo mes, y entre ellas se encuentran someterse a pruebas de detección de drogas y alcohol, además de presentarse periódicamente ante la Policía, mientras que la Fiscalía había solicitado que se extendiera su permanencia bajo custodia, mientras que la defensa argumentó que ya no existían motivos legales suficientes para mantener las restricciones.

Enfrenta apelación por condena de cuatro años

El caso de Marius Borg Høiby provocó un fuerte impacto en Noruega por su vínculo con la familia real, ya que el joven es hijo de Mette-Marit e hijastro del actual Rey, y al hecho que fue condenado el pasado 15 de junio tras un proceso judicial en Oslo, siéndole impuesto una sentencia de cuatro años de prisión luego de encontrarlo culpable de 34 de los 40 cargos que enfrentaba, incluidos dos delitos de violación, violencia doméstica y otros actos de abuso.

Høiby negó las acusaciones más graves, aunque admitió algunos delitos relacionados con drogas e infracciones de tránsito, y durante el juicio, los fiscales expusieron pruebas sobre encuentros sexuales registrados en videos que fueron encontrados en su teléfono, así como testimonios de mujeres que, según la acusación, se encontraban dormidas o incapacitadas para consentir.

La defensa recurrió la sentencia y el proceso de apelación está previsto para comenzar en febrero de 2027. Mientras llega esa fecha, la resolución sobre su situación de custodia representa un nuevo capítulo en un escándalo que ha colocado a la familia real noruega bajo el escrutinio público.

Fuente: Tribuna del Yaqui