Londres, Inglaterra.- El Príncipe Harry y Meghan Markle, a tan solo un par de meses de haber vuelto a Londres, habrían salido de Reino Unido junto a sus hijos, Archie y Lilibet, en medio de la polémica que rodea a Thomas Markle Sr., padre de la exroyal, quien es investigado por presunta posesión de material de abuso sexual infantil, que al parecer tendría devastada a la familia, sobre todo a Meghan, ¿acaso el Rey Carlos III los corrió para evitar el escándalo en la familia real?
De acuerdo con información publicada por Page Six, el 26 de octubre, la pareja dejó el país mientras continúan las repercusiones de las acusaciones contra Thomas, de 82 años, e incluso una presunta persona cercana a Meghan declaró a la revista Hello! que la duquesa de Sussex se encontraba profundamente afectada y angustiada por los señalamientos, especialmente por su preocupación como madre de dos menores.
La controversia surgió después de que Thomas Markle Jr., medio hermano de Meghan, denunciara presuntamente el hallazgo de cientos o incluso miles de imágenes explícitas de menores en dispositivos electrónicos que habrían estado en la vivienda de su padre, en Filipinas, por lo que las autoridades investigan las acusaciones, que hasta el momento no han sido demostradas judicialmente.
Thomas Markle Sr. ha rechazado los señalamientos y los calificó de falsos, y por su parte, su hija Samantha Markle también cuestionó las versiones difundidas sobre el caso, mientras que ante la situación, Meghan aseguró que conocía la existencia de acusaciones preocupantes desde 2018, cuando recibió información relacionada con una carta enviada a la policía británica. Según explicó, le dijeron que los señalamientos estaban siendo investigados.
La exactriz de Suits también defendió su decisión de mantenerse alejada de su padre y de impedir que tuviera contacto con Archie y Lilibet, y afirmó que esa distancia respondió a su intención de proteger a sus hijos, quienes nunca han conocido personalmente a su abuelo materno. El caso vuelve a colocar a Meghan bajo el escrutinio público por su complicada relación familiar, marcada por el distanciamiento previo a su boda con Harry en 2018.
Mientras avanzan las investigaciones, la salida de los duques de Sussex con sus hijos coincide con un momento especialmente delicado para Meghan, quien, según las fuentes citadas por la prensa, también habría decidido apartarse temporalmente de la atención mediática para cuidar su bienestar emocional, ya que estaría “demasiado afectada” y “no puede dejar de llorar”, especialmente cada que ve a sus hijos.
Fuente: Tribuna del Yaqui
