Londres, Inglaterra.- El Rey Carlos III habría marcado distancia de la batalla legal emprendida por su hermano menor, Andrew Mountbatten-Windsor, al dejarle claro que los fondos privados que recibe de la Corona, no podrán utilizarse para pagar los gastos de la revisión judicial contra la policía de Thames Valley, destacando que no le dará ni un centavo.

La decisión se conoce después de que el antiguo duque de York recurriera a los tribunales para cuestionar la legalidad de las órdenes que permitieron a los agentes registrar algunas de sus propiedades y arrestarlo el pasado 19 de febrero del 2026, el mismo día que cumplió 66 años, en Marsh Farm, Norfolk, y posteriormente trasladado a una comisaría de Aylsham, donde fue interrogado durante aproximadamente 12 horas por una investigación relacionada con una presunta mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas.

Tras quedar en libertad bajo investigación, el exintegrante de la Familia Real ha negado cualquier irregularidad. Su equipo jurídico, ahora, busca que un juez determine si la policía actuó conforme a la ley al solicitar las órdenes de registro que permitieron ingresar a Marsh Farm y Royal Lodge, su antigua residencia de 33 habitaciones en Windsor. Durante los operativos, los detectives incautaron documentos y otros objetos que forman parte de la investigación.

Aunque Andrew fue despojado de sus títulos y expulsado de Royal Lodge, fuentes citadas por medios británicos señalan que continúa recibiendo dinero privado del padre del fututo Rey del Reino Unido, el Príncipe William, sin embargo, el monto de esos recursos no ha sido revelado y el rey habría establecido que no pueden destinarse a la disputa judicial contra las autoridades.

Desde Palacio también se habría señalado que la defensa del exduque corresponde exclusivamente a él y a sus abogados, por lo que ningún integrante de la Casa Real interviene en la estrategia legal ni en las decisiones relacionadas con el proceso. El caso presenta además una particularidad en los registros judiciales británicos, y la revisión aparece programada para este jueves ante el Tribunal Superior bajo el nombre de: “El Rey, a solicitud de Andrew Mountbatten-Windsor, contra el Tribunal Penal Central y el Jefe de Policía de Thames Valley”.

Aunque el nombre puede generar confusión, se trata de una denominación utilizada por el sistema judicial británico y no significa que Carlos III participe personalmente en el procedimiento. Así, mientras Andrew intenta cuestionar las acciones de la policía, también deberá afrontar por su cuenta los costos de la batalla legal, pese a continuar recibiendo apoyo económico privado de su hermano.

Fuente: Tribuna del Yaqui