Ciudad de México.- Alejandro Tommasi afirmó que tras 14 años en matrimonio gay, sus preferencias han cambiado y ya no es homosexual, pues Cristo lo sanó t transformó su vida.
Tommasi hace casi 20 años que salió oficialmente del clóset y a lo largo de ese tiempo, mantuvo una relación amorosa, en la que incluso llegó a casarse con Óscar Ruiz, pero ahora, en entrevista para TV Notas, Tommasi declaró que ya no tiene interés en tener una relación con personas del mismo sexo que él, afirmando que él cambió gracias a que se acercó a la religión cristiana, afirmando que ahí encontró la paz.
Mis preferencias han cambiado y nadie lo sabe. Mi vida es como muy así (privada). Es diferente. Soy cristiano y mi vida ha cambiado mucho”, afirmó Alejandro.
El actor de melodramas como Destilando Amor, declaró que no puede decir si le gustan o no los hombres, solo que es cristiano y que en esa religión hay muchas cosas que no son bien vistas, pero que no quiere decir que no pueda sentir nada por nadie, y que sí tiene a alguien en su corazón, más no dio nombres.
No me preguntes de eso. Qué te puedo decir. No es que me gusten los hombres o no. Soy cristiano, y en la cristiandad hay cosas que no se permiten. Entonces, claro que han cambiado. Eso no quiere decir que no tenga yo amistades o no esté mi corazón puesto en alguna persona, aunque no haya relaciones y eso”, declaró Alejandro.

Alejandro Tommasi junto a su exesposo
El actor de El Manantial, declaró que desde hace años aceptó sus preferencias sexuales, y eso no le supuso perder oportunidades laborales, afirmando que en la vida todos pueden ser lo que deseen y ser libres de ser quienes son sin que eso sea un impedimento para un desarrollo profesional, como fue su caso.
No tiene por qué faltar el trabajo por lo que tú quieras hacer en la vida. Todos somos libres de pensamiento y lo que queramos”, agregó.
Tommasi declaró que además de darle un rumbo a su vida, el cristianismo también le dio mucha paz y tranquilidad, dejando fuera las angustias que la aquejaban, destacando que le da también una seguridad de que él día que se vaya de este mundo va a llegar a un lugar mejor.
Me ha dado felicidad, paz, tranquilidad, fuera angustias, la seguridad de seguir en un camino en el que voy a estar en un muy buen lugar cuando me vaya. La promesa que nos da Él, para estar en la vida eterna a su lado, y en esta vida sí luchar, trabajar, sufrir ciertas cosas, pero porque para eso estamos, para aprender, ayudar y promover su Palabra”, mencionó.
Fuente: Tribuna del Yaqui
