Ciudad de México.- La influencer mexicana Priscila Arias, conocida como La Fatshionista, generó una fuerte discusión en redes sociales después de revelar que desde hace aproximadamente un año utiliza Ozempic, medicamento cuyo principio activo es la semaglutida, pese a que años atrás había cuestionado públicamente el uso de este tipo de fármacos para adelgazar.
La revelación provocó críticas entre parte de sus seguidores, debido a que durante años Arias ha construido su discurso público alrededor de la aceptación corporal y la lucha contra la gordofobia.
La influencer reconoció que su postura sobre la semaglutida cambió después de conocer más sobre el medicamento y recibir orientación médica. La situación abrió nuevamente el debate sobre el uso de los medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1 y su creciente popularidad para el control del peso.
¿Por qué La Fatshionista cambió de opinión sobre Ozempic?
Priscila Arias explicó que su rechazo inicial hacia medicamentos utilizados para perder peso estuvo relacionado con una experiencia que tuvo durante su adolescencia con Redotex, producto que posteriormente fue retirado del mercado mexicano por las autoridades sanitarias.
Según relató la influencer, cuando comenzó a observar la popularidad de los medicamentos GLP-1 y la manera en que eran promocionados en redes sociales, relacionó esa tendencia con experiencias negativas que había tenido anteriormente.
Sin embargo, aseguró que su percepción cambió después de conversar con sus médicas y conocer el medicamento desde una perspectiva diferente.
Arias reconoció que anteriormente había emitido opiniones sobre el tratamiento sin contar con toda la información que posteriormente recibió.
La influencer también ha respondido a quienes la acusan de contradicción, al señalar que modificar una postura después de obtener nueva información forma parte de su proceso personal.
¿Para qué sirve realmente Ozempic?
Ozempic contiene semaglutida y está indicado principalmente para el tratamiento de la diabetes tipo 2. El medicamento pertenece al grupo de los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1, conocido como GLP-1.
Esta hormona participa en distintos procesos relacionados con el metabolismo. La semaglutida ayuda a incrementar la liberación de insulina cuando los niveles de glucosa en sangre son elevados y disminuye la producción de glucagón.
Además, puede retrasar el vaciamiento del estómago y actuar sobre zonas del cerebro relacionadas con la regulación del apetito, lo que puede contribuir a una menor ingesta de alimentos.
Por estas características, la semaglutida también ha adquirido gran popularidad como tratamiento para el control del peso. Sin embargo, Ozempic no debe utilizarse por cuenta propia ni considerarse un medicamento destinado exclusivamente a adelgazar.
Existen presentaciones de semaglutida específicamente autorizadas para el control crónico del peso en determinados pacientes, siempre bajo valoración y seguimiento médico.
¿Qué ocurre cuando se suspende la semaglutida?
Uno de los principales errores alrededor de los medicamentos GLP-1 consiste en pensar que sus efectos sobre el peso serán necesariamente permanentes después de abandonar el tratamiento.
Diversos estudios han documentado que las personas pueden recuperar una parte importante del peso perdido después de suspender la semaglutida, especialmente cuando no existen estrategias sostenidas de alimentación, actividad física y seguimiento médico.
Esto no significa que el medicamento sea inútil o que provoque automáticamente un deterioro metabólico al suspenderlo. La respuesta depende de cada persona, sus condiciones de salud y el manejo posterior.
Por ello, la decisión de iniciar, modificar o suspender un tratamiento con semaglutida debe realizarse con supervisión de profesionales de la salud.
¿Cuáles son los riesgos de utilizar Ozempic sin supervisión?
La popularidad de Ozempic y otros medicamentos GLP-1 ha provocado que algunas personas busquen utilizarlos sin una valoración médica previa.
Entre los efectos secundarios más frecuentes de la semaglutida se encuentran náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal. En algunos pacientes pueden presentarse complicaciones más serias, por lo que el tratamiento requiere vigilancia médica.
Además, no todas las personas son candidatas para recibir este tipo de medicamentos. La decisión depende de factores como antecedentes médicos, otros tratamientos utilizados y las condiciones específicas de cada paciente.
Los especialistas también señalan que estos medicamentos no sustituyen una alimentación adecuada ni la actividad física. Su utilización forma parte de un tratamiento integral cuando está médicamente indicado.
La polémica de La Fatshionista reabre el debate sobre los medicamentos para bajar de peso
El caso de La Fatshionista refleja una discusión cada vez más frecuente alrededor de los medicamentos GLP-1: la diferencia entre utilizarlos como parte de un tratamiento médico y convertirlos en productos de moda para conseguir una pérdida rápida de peso.
La semaglutida ha demostrado beneficios importantes para determinados pacientes, pero su uso debe responder a una valoración clínica y no únicamente a una tendencia de redes sociales.
En el caso de Priscila Arias, la controversia se centra principalmente en el cambio entre sus declaraciones anteriores y su decisión actual de utilizar el medicamento.
Más allá de las críticas en internet, el debate también ha puesto sobre la mesa la importancia de contar con información médica confiable antes de iniciar cualquier tratamiento para controlar el peso.
Fuente: Tribuna del Yaqui
