Ciudad de México.- El reconocido actor de melodramas mexicano, Rafael Amaya, este viernes 28 de agosto del 2026, está dando de que hablar, pues afirman que participó en la celebración de XV años de las hijas del narcotraficante sinaloense, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, y afirman que su asistencia al evento desató cuestionamientos sobre sus posibles vínculos con figuras del crimen organizado a nivel nacional, ¿acaso está bajo la mira de la justicia de Estados Unidos?

La aparición de Amaya en la fiesta, que se celebró el pasado 15 de agosto del 2026, forma parte de un patrón más amplio de participaciones en eventos vinculados a personas ligadas al tráfico de drogas, ya que su presencia en celebraciones privadas de familias vinculadas al narcotráfico ha sido documentada en redes sociales y medios locales.

Además de su participación en la celebración de XV años, el actor de melodramas mexicano, fue seleccionado para protagonizar una próxima serie televisiva producida por Emma Coronel, exesposa del ‘Chapo’ Guzmán, en el que este proyecto de producción audiovisual añade una capa adicional al escrutinio sobre sus conexiones profesionales.

¿Qué declaraciones ha hecho el actor sobre estos vínculos?

Hasta el momento, el actor de El Señor de los Cielos no ha emitido declaraciones públicas respecto a su participación en estos eventos ni sobre su selección para el proyecto de Emma Coronel, por lo que su silencio ante los cuestionamientos ha intensificado las sospechas sobre la naturaleza de sus relaciones con estas figuras.

Los reportes sobre sus apariciones en celebraciones de personalidades vinculadas al crimen organizado han circulado ampliamente en plataformas digitales, ya que usuarios de redes sociales han compartido fotografías y videos que documentan su presencia en estos eventos privados.

¿Cuál es el contexto de Emma Coronel en este proyecto televisivo?

Emma Coronel Aispuro, exesposa del ‘Chapo’ Guzmán, ha incursionado en la producción audiovisual tras su detención previa y liberación, siendo su proyecto televisivo con Amaya lo que representa su entrada en la industria del entretenimiento como productora, y que la elección de Amaya para este proyecto haya generado debate sobre la línea entre el entretenimiento y la glorificación del crimen organizado.

Expertos en medios han cuestionado la viabilidad y conveniencia de producir contenido bajo estas circunstancias, mientras que las autoridades competentes continúan monitoreando la actividad de Coronel en el país, por lo que su participación en proyectos de producción televisiva sigue siendo materia de análisis por parte de instituciones de seguridad que supervisan a personas con antecedentes vinculados al narcotráfico.

El caso de Rafael Amaya refleja una tendencia más amplia en la industria del entretenimiento mexicano, donde las conexiones entre figuras públicas y el crimen organizado han generado polémica recurrente. La investigación sobre sus vínculos específicos permanece abierta en diversos ámbitos de la sociedad civil y medios especializados.

Fuente: Tribuna del Yaqui