Valle de Guadalupe, Baja California.- El pasado sábado 8 de agosto de 2026, los viñedos de L.A. Cetto se transformaron en el punto de encuentro más importante de la enología mexicana. Con motivo de su 98 aniversario, la Fiesta de Colores no solo dio el banderazo de salida a la Vendimia, sino que consolidó la trayectoria de una empresa que está a solo dos años de celebrar sus primeros 100 años.

Estamos a un paso de nuestro primer centenario. Cada cosecha es un reflejo de nuestra pasión por México y un compromiso renovado hacia el futuro”, se resaltó durante los momentos protocolarios del evento.

Presencia estratégica del Noroeste

La celebración contó con la presencia de figuras clave que han impulsado el crecimiento de la marca a nivel regional. Destacó la asistencia de Sergio Muñoz, representante de L.A. Cetto en Sonora y Sinaloa, quien compartió con aliados y expertos sobre la relevancia de fortalecer los mercados del noroeste y acercar la calidad de los vinos de Baja California a cada rincón del país.

Entre la tradición y el ritual

El programa comenzó con la tradicional bendición de la primera molienda, un momento cargado de simbolismo que rinde honor al trabajo de campo y al fruto que da vida a las etiquetas insignia de Cetto.

Nostalgia en el escenario: La fiesta musical

El toque final de la velada estuvo marcado por la energía de los años 90. Benny Ibarra y Kabah fueron los encargados de llevar al público a una travesía musical, cerrando el festival en un entorno rodeado por las vastas extensiones de viñedos que han sido testigos del crecimiento de la casa vitivinícola desde 1928.

L.A. Cetto hoy

Con miras al 2028, año en que la vinícola alcanzará su centenario, este evento demostró que L.A. Cetto sigue siendo:

  • Referente cultural: Líder en la promoción del enoturismo en México.
  • Vanguardia: Combinando experiencias de alto nivel con una calidad enológica histórica.
  • Presencia Nacional: Con representantes clave en mercados estratégicos como el noroeste.

Fuente: Tribuna del Yaqui