Ciudad de México.- La relación entre Gala Montes y su madre, Crista Montes, se mantiene en un estado de alejamiento a pesar del tiempo transcurrido y la salida de la actriz de proyectos televisivos recientes. Aunque la joven ha manifestado haber otorgado el perdón por lo ocurrido en el pasado, sostiene con firmeza la elección de no retomar convivencia con su progenitora.
Este escenario, originado tras la ruptura de su vínculo profesional en el año 2024, ha estado marcado por comentarios donde ambas partes exponen visiones opuestas sobre la familia y la maternidad. Gala insiste en que querer a sus padres no la obliga a estar presente en su día a día, mientras que Crista ha generado asombro al calificar su etapa como madre de una forma negativa.
Durante una charla con Gabriel Roa, Gala profundizó en el estado actual de su sentir. Manifestó que señalar los fallos cometidos por Crista no representa un desprecio ni anula el cariño que siente por ella.
Una cosa no está peleada con la otra, que yo diga cosas de mi mamá, que cometió errores, no quiere decir que no la quiera”, puntualizó la artista.
Para la joven, expresar la realidad de su vivencia es un paso hacia la sanidad personal, sin que esto signifique borrar el lazo de sangre que las une.
¿Cómo inició el distanciamiento?
El conflicto tiene sus raíces en el cese de Crista como mánager de la artista. Tras ese evento, el intercambio de declaraciones en medios de comunicación no cesó. La situación se mantuvo tensa incluso después de que la actriz terminara su participación en un La Casa de los Famosos México.
La brecha se hizo más evidente cuando Crista, conocida como ‘Sargento’, ofreció su testimonio a figuras mediáticas que mantienen una rivalidad con su hija. En ese espacio, la madre de la actriz calificó el hecho de tener hijos como “la peor inversión” y añadió:
Por supuesto que me arrepentí. ¡Tanto trabajo que me costó tenerlas!”.
Frente a estas palabras, Gala Montes ha optado por una visión de comprensión humana. Al ser cuestionada sobre volver a unirse a su núcleo familiar, su postura fue clara. Ella ve a sus padres como individuos capaces de errar.
Que la quiera lejos es distinto, pero la quiero, me importa, y mi papá igual. Los amo como son, con todas sus virtudes y con sus errores, les perdono todas sus cag***”, señaló durante la conversación con Roa.
Para Gala, la madurez se encuentra en aceptar que los padres no son seres perfectos. Ella recalca que el acto de perdonar es un proceso interno y no conlleva un compromiso de contacto frecuente. En su perspectiva, cada individuo tiene el derecho de establecer límites para su tranquilidad.
La artista prefiere conservar el recuerdo y el afecto desde un sitio seguro, lejos de las fricciones que causaron la separación y de los malentendidos que persisten.
Fuente: Tribuna del Yaqui
