Ciudad de México.- La reconocida actriz y presentadora mexicana, Galilea Montijo, este sábado 6 de junio del 2026, causa preocupación entre sus millones de fans, debido a que se sinceró al mencionar que no todo es color de rosa en su vida, dando una triste noticia con respecto a sus problemas médicos, en los que revela la dura realidad de su salud al padecer dos enfermedades incurables.

La presentadora del programa Hoy, en una reciente entrevista habló de los dos padecimientos incurables que enfrenta desde hace seis años, y que la han obligado a darle un giro de 180 grados a su vida y a modificar sus hábitos, alimenticios y físicos, ya que necesita medicarse diariamente y estar en constante atención médica, tomando medidas necesarias para mantenerse estable y evitar afectaciones más severas.

¿Qué enfermedades incurables padece Galilea Montijo?

La presentadora de Netas Divinas confesó que en el 2020 fue diagnosticada con hipertensión arterial, un padecimiento que se presenta cuando la presión de la sangre en los vasos sanguíneos es demasiado alta, y pericarditis, que es la hinchazón e irritación del tejido delgado en forma de saco circundante al corazón, que acuerdo con la Clínica Mayo, causa un dolor de pecho agudo, el cual se produce cuando las capas irritadas del pericardio se frotan entre sí.

Montijo para el programa De Primera Mano, comentó que para ambas enfermedades no hay cura y que va a vivir con ellas lo que le quede de vida, tomándose con humor ciertos cambios que hizo en su estilo de vida para poder mantenerse sana pese a estos padecimientos: “Sí, ya me quedé hipertensa. Lo del derrame del corazón, pues estoy con medicamento; la pericarditis también. Cargo con mi aparato de la presión; antes cargaba con los tacones en la mano, ahora cargo con el aparato de la presión, pero todo bajo control”.

¿Por qué Galilea Montijo debe medicarse de por vida?

La hipertensión es una enfermedad crónica que generalmente no tiene cura, solo control. Los medicamentos son necesarios de por vida porque tratan los síntomas y protegen los órganos. Al dejar de tomarlos, la presión arterial vuelve a subir de inmediato.

Fuente: Tribuna del Yaqui