Hermosillo, Sonora.- La música veracruzana y el repertorio de las grandes orquestas marcaron la actividad del jueves en la Plaza Bicentenario dentro de las Fiestas del Pitic 2026, donde Coincidencias y La Gran Orquesta de Rodolfo ‘Chino’ Medina reunieron a decenas de asistentes en una jornada que pasó del son jarocho al danzón, el swing y los ritmos tropicales.

La primera presentación de la noche estuvo a cargo de Coincidencias, ensamble que reúne a jóvenes intérpretes enfocados en la música tradicional veracruzana y en el diálogo entre el arpa jarocha, el arpa clásica y el piano. Durante poco más de una hora, el grupo construyó un recorrido por algunos de los sones más representativos del repertorio jarocho.

Temas como El Siquisirí y El Zapateado marcaron el arranque del concierto, mientras que piezas como Veracruz y Palmeras, de Agustín Lara, llevaron el ambiente hacia el bolero. Desde las primeras filas, varios asistentes siguieron el ritmo con palmas y zapateados improvisados frente al escenario.

Coincidencias y Chino Medina llenan de música la Plaza Bicentenario

Coincidencias y Chino Medina llenan de música la Plaza Bicentenario

Hacia el cierre, el grupo incorporó un popurrí de canciones regionales que incluyó La Yaquesita y Flor de Capomo, momento que generó una de las respuestas más notorias del público. El desenlace llegó con La Bamba, interpretada entre coros de los asistentes que permanecieron en la explanada.

De Glenn Miller a Pérez Prado

A las 21:00 horas comenzó la presentación de La Gran Orquesta de Rodolfo ‘Chino’ Medina, que desde sus primeras piezas convirtió el espacio frente al escenario en una pista improvisada de baile.

El repertorio recorrió distintas etapas de la música orquestal y tropical con temas como Green Eyes, popularizada por Ray Conniff, e In The Mood, de Glenn Miller. Más adelante llegaron New York, New York, así como clásicos bailables, entre los que destacaron Norma la de Guadalajara y Cerezo Rosa, de Dámaso Pérez Prado.

La agrupación también interpretó Perfume de Gardenia, de La Sonora Santanera, además de Que Nadie Sepa Mi Sufrir, tema identificado con Margarita. Parejas de distintas edades aprovecharon cada cambio de ritmo para ocupar la explanada, mientras otros asistentes seguían el concierto desde las butacas y áreas laterales de la plaza.

Uno de los momentos más celebrados llegó con la versión orquestal de La Yaquesita, que volvió a conectar con el público sonorense antes del cierre de la noche.

Fuente: Tribuna del Yaqui