Reino Unido.-Lastraicionescontinúan golpeando a laReina Isabel II del Reino Unido, pues no conforme con la separación deEnrique de SussexyMeghan de Sussexde laCoronay sus burlas ante sus prohibiciones, ahora también unexempleadode ella podríaterminar de hundira su hijo, elPríncipe Andrés, con declaraciones que dio a sus espaldas.

Hace poco un exguardaespaldas con más de 30 años cuidando la seguridad de la reina ha declarado al medioThe Mail on Sundayque lacoartadaque dio elduque de Yorkpara negar las acusaciones de violación en su contra por parte deVirginia Robertsen el caso del pedofiloJeffrey Epsteinsonfalsas.

Virginia acusó al royal de 60 de haber mantenido relaciones sexuales con ella cuando tenía solamente 17 años de edad en la casa de Guislaine Maxwell el 11 de marzo de 2001, día del cual exite una foto de ella junto a Andrés en la casa de la empresaria y pareja de Epstein.

El hijo de la monarca aseguró que ese día estaba muy lejos del Palacio de Buckingham o de la casa de Guislaine en Londres y se encontraba en Windsor, donde se encuentra su residencia, además de haber llevado a sus dos hijas, lasPrincesas BeatrizyEugenia, a un Pizza Express.

Esto es lo que libraría a Andrés de ser declarado culpable, pero el exguardaespaldas señaló que era falso pues recuerda haberlo visto llegando al Buckingham, el cual se encuentra cerca de la casa de Maxwell.

Después de la entrevista de laBBC, me di cuenta de que el incidente del que fui testigo podía contradecir la coartada del príncipe Andrés. Si estoy en lo cierto, el príncipe podía haber regresado al Palacio de Buckingham desde Pizza Express a primera hora de la noche. Luego salió, acudió a la casa de Maxwell, que está muy cerca de palacio, y volvió a sus aposentos privados a primera hora de la mañana”, explicó el exguardaespaldas.

El exmiembro de la seguridad ha señalado que no está 100 por ciento seguro que se trate del mismo día, pero dijo que le pediria a Scotland Yard, el centro de la Policía en Londres, sus registros de turnos en los que trabajo y así cersiorarse de que no comete un error.