New England, Estados Unidos.- El reconocido exjugador de futbol americano, Rob Gronkowski, se sumó a las críticas contra el arbitraje de la NFL y pidió que la liga castigue a los oficiales cuando cometan errores, en medio de una temporada marcada por un volumen histórico de pañuelos, por lo que el exjugador de los New England Patriots lanzó su postura después de que la liga registrara 963 castigos aceptados hasta la Semana 4, la mayor cifra en ese tramo desde 1978, además de 17 touchdowns anulados por sanciones.
El detonante más reciente fue la polémica del triunfo de los Detroit Lions sobre los Green Bay Packers, donde Green Bay recibió dos castigos cuestionados por roughing the passer. La discusión creció con reclamos públicos de figuras como Xavier McKinney, Tom Brady y ahora Gronkowski, quien consideró que los árbitros deben rendir cuentas igual que jugadores y entrenadores.
¿Qué dijo Rob Gronkowski sobre los árbitros de la NFL?
En entrevista con Jackson Thompson de OutKick, Gronkowski dijo que no cree que los referees estén haciendo un gran trabajo y que deben mejorar, y desde su punto central declaró que la liga debería aplicarles consecuencias cuando fallen. El exala cerrada afirmó que sería “fair and square” poner a los árbitros bajo el mismo estándar de exigencia que existe para coaches y jugadores, y según su argumento, si un jugador puede perder su lugar de un día para otro, los oficiales también tendrían que estar sujetos a mayor responsabilidad por sus decisiones.
Gronkowski señaló en particular dos tipos de castigo que, a su juicio, necesitan corregirse antes de la postemporada: pass interference y roughing the passer. También recordó su propia frustración durante su carrera con marcaciones de offensive pass interference, al asegurar que en ocasiones los defensivos chocaban con él y aun así terminaba castigado.
La NFL enfrenta una temporada bajo presión por el arbitraje
La crítica al arbitraje no es aislada, ya que durante toda la campaña, los oficiales han estado bajo escrutinio por la frecuencia de los castigos y por varias decisiones discutidas en partidos clave, siendo el dato más visible es el de los 963 castigos aceptados en las primeras cuatro semanas, una marca no vista desde 1978, además, las sanciones ya habían borrado 17 touchdowns en ese mismo lapso, un dato que alimentó la percepción de que el problema dejó de ser anecdótico.
En ese contexto, el comisionado Roger Goodell defendió a los árbitros al señalar que son los jugadores quienes cometen las faltas, sin embargo, la molestia no ha bajado, y tras el juego entre Lions y Packers, el profundo All-Pro, Xavier McKinney criticó con dureza el trabajo arbitral. A eso se sumó Tom Brady, quien durante la transmisión para Fox dijo que uno de los golpes marcados como rudeza innecesaria se permite “99 de cada 100 veces”.
¿Por qué esta discusión importa rumbo a la postemporada?
El reclamo de Gronkowski refleja una preocupación más amplia dentro y fuera de la liga: que decisiones arbitrales en jugadas como roughing the passer o pass interference terminen alterando partidos importantes. Para jugadores, analistas y aficionados, el tema no es solo la cantidad de pañuelos, sino el impacto directo en el resultado.
También hay presión adicional por el peso de las voces que se han pronunciado. Brady, por ejemplo, podría incluso meterse en problemas por sus comentarios, ya que su participación accionaria en los Las Vegas Raiders supuestamente le impide ser “egregiously critical of officiating”. Con la postemporada en el horizonte, la exigencia pública apunta a que la NFL no solo revise el criterio de sus oficiales, sino que defina si habrá mecanismos más visibles de rendición de cuentas para los árbitros, como pide Gronkowski.
Fuente: Tribuna del Yaqui
