Pittsburhgh, Estados Unidos.- El famoso deportista estadounidense, Aaron Rodgers, que juega actualmente quarterback de los Pittsburgh Steelers, reavivó el debate sobre el rumbo de la NFL al revelar que la liga discutió formalmente un plan para celebrar una semana internacional con 16 partidos en distintas sedes del mundo, en el que la propuesta incluía una segunda semana de descanso para todos los equipos, pero terminó archivada, criticando a los dueños por no pensar en el bienestar de los jugadores.

La revelación cobró fuerza porque Rodgers no solo expuso el proyecto fallido, sino que también lanzó críticas directas contra los dueños de la NFL, a quienes señaló por sostener un discurso sobre la seguridad de los jugadores mientras, según su postura, prevalece el interés económico detrás del actual calendario de 17 encuentros, y no en las consecuencias que habría sobre los deportiastas.

¿Qué plan internacional reveló Aaron Rodgers?

De acuerdo con lo expuesto por Rodgers, la National Football League (NFL), llegó a sostener conversaciones formales para montar una jornada completa fuera de Estados Unidos, en el que el formato contemplaba que los 16 partidos de una semana se disputaran de manera simultánea en diferentes países, como parte de una apuesta de expansión global mucho más agresiva que los juegos internacionales aislados que hoy organiza la NFL.

Para compensar el desgaste de viajes, cambios de horario y preparación, la idea incluía agregar una segunda semana de descanso a cada franquicia, y con ello, el plan buscaba equilibrar el impacto físico y logístico que implicaría mover a toda la liga durante un mismo fin de semana.

¿Por qué Rodgers criticó a los propietarios de la NFL?

El punto más delicado de sus declaraciones fue la crítica a la cúpula de la liga, pues Rodgers cuestionó que los propietarios hayan descartado esa alternativa y, al mismo tiempo, mantengan el modelo actual de 17 partidos, una decisión que desde hace tiempo ha generado debate por la carga física que representa para los jugadores. La crítica del veterano pasador apunta a una contradicción, ya que por un lado, los dueños suelen defender sus decisiones con el argumento de proteger la salud de los deportistas, y por otro, la expansión del calendario regular ha sido vista por varios sectores como una medida impulsada por el potencial comercial del negocio.

Los obstáculos que frenaron la “semana internacional”

Aunque la propuesta tenía atractivo comercial y reforzaba la estrategia global de la NFL, también enfrentaba problemas operativos de gran escala, el organizar 16 partidos fuera de Estados Unidos en un solo fin de semana implicaba resolver traslados masivos, disponibilidad de estadios, adaptación a múltiples husos horarios y condiciones de recuperación para jugadores y cuerpos técnicos.

Esas complicaciones logísticas terminaron por frenar la iniciativa, y así, la liga mantuvo su esquema actual de partidos internacionales selectivos, en lugar de dar un salto hacia una jornada planetaria completa como la que describió Rodgers. La declaración del quarterback vuelve a poner sobre la mesa dos temas centrales para la NFL: hasta dónde puede crecer su calendario global y qué tanto pesan los argumentos de seguridad de los jugadores frente a las decisiones de negocio de los propietarios.

Fuente: Tribuna del Yaqui