Illinois, Estados Unidos.- El reconocido mariscal de campo estadounidense, Caleb Williams, en entrevista para medios deportivos, el pasado jueves 15 de octubre del 2026, dio un paso importante en su recuperación de una lesión en los isquiotibiales al participar de manera completa en los entrenamientos, sin limitaciones los últimos dos días consecutivos, de los Chicago Bears, aunque todavía no tiene asegurado su regreso para el partido de la Semana 6 frente a los Atlanta Falcons, aclarando que depende de las evaluaciones médicas.

Todavía no sé si voy a jugar”, explicó Williams, quien señaló que necesita cumplir con los protocolos establecidos para regresar a la actividad, especialmente después de una lesión que calificó como grave.

El pasador se perdió los últimos tres partidos de Chicago tras lastimarse la pierna derecha durante la derrota por 9-3 ante los Minnesota Vikings, que ocurrió cuando intentaba avanzar hacia la zona de anotación en el último cuarto, con poco más de siete minutos por jugar. Williams recordó que sintió un chasquido en la pierna y, por instinto, miró hacia atrás al pensar que alguien lo había sujetado, sin embargo, no había ningún jugador detrás de él que explicara aquella sensación.

Recibe tratamiento hasta seis horas al día

Durante su recuperación, el mariscal de campo ha recibido entre cinco y seis horas diarias de tratamiento, y según relató, pudo volver a lanzar el balón aproximadamente entre una semana y media y dos semanas después de lesionarse. Aunque aseguró que ya puede correr y que ha alcanzado velocidades elevadas durante sus ejercicios, reconoció que todavía debe comprobar cómo responde el músculo al esfuerzo que exige un partido completo de la NFL.

El jugador también manifestó su inconformidad con algunos reportes sobre el alcance de su lesión, afirmando que la información difundida no reflejaba con precisión lo sucedido y evitó revelar el diagnóstico específico que recibió de los médicos. Reportes previos de ESPN y NFL Network señalaron que Williams habría sufrido una distensión de grado dos, con un periodo estimado de recuperación de tres a cuatro semanas, sin embargo, el quarterback no confirmó esa clasificación.

Además, explicó que las lágrimas que derramó al abandonar el encuentro ante Minnesota fueron consecuencia de la frustración por no poder ayudar a sus compañeros. Williams reiteró que competir y permanecer en el campo son aspectos fundamentales para él. Ahora, los Bears evaluarán su evolución antes de decidir si estará disponible contra Atlanta.

Fuente: Tribuna del Yaqui