Ciudad de México.- La nueva casa del Atlas ya mostró sus primeras pistas. El proyecto inicial del nuevo estadio rojinegro se filtraron en plataformas digitales, horas después de que la directiva del club y autoridades de la Universidad de Guadalajara aprobaran formalmente el fideicomiso Ciudad UdeG, el plan maestro que contempla construir el inmueble en la zona de Belenes, Zapopan.
¿Qué se sabe del proyecto del nuevo estadio del Atlas?
De acuerdo con la información difundida, el inmueble tendría una inversión aproximada de 250 millones de dólares. En las imágenes filtradas se aprecia que sería un estadio techado, con un estilo que ha sido comparado con el Nemesio Díez, casa de los Diablos del Toluca.
Según lo compartido por el periodista José María Garrido en redes sociales, el inmueble está planteado para albergar hasta 40 mil aficionados. El calendario preliminar apunta a que las obras comenzarían en 2027 y que la apertura del estadio ocurriría en 2030.
¿Dónde estaría ubicado y qué aprobó la UdeG?
El detonante inmediato de la filtración fue la aprobación formal del fideicomiso Ciudad UdeG por parte de la nueva directiva del Atlas y autoridades universitarias. Durante una sesión extraordinaria, se expuso que el nuevo estadio se construiría en un terreno colindante con el Centro Cultural Universitario y los centros educativos CUCEA y CUCSH.
La ubicación proyectada se encuentra en la zona de Belenes, en Zapopan, un punto relevante por su conexión con infraestructura universitaria y urbana. Eso convierte al proyecto en una obra que no solo impactaría al club, sino también al entorno de movilidad y servicios en esa parte de la ciudad.
¿Cómo se financiaría la obra y qué gana la Universidad de Guadalajara?
La estructura financiera del fideicomiso establece que la Universidad de Guadalajara no invertirá capital propio en la construcción. El costo total de la infraestructura será asumido directamente por Grupo PRODI.
A cambio del arrendamiento de los predios bajo un esquema temporal previsto a 99 años, la UdeG recibiría una contraprestación anual de 18 millones de pesos. Además, conservaría la titularidad del 20 por ciento de los derechos del inmueble y de los ingresos que este genere.
Fuente: Tribuna del Yaqui
