Ciudad de México.- Sergio Pérez adelantó que Cadillac enfrentará un fin de semana complicado en Malasia, sede emergente donde se celebrará el Gran Premio de Bahréin. El piloto mexicano fue claro al bajar las expectativas de la escudería y admitió que, en condiciones normales, el ritmo del auto no alcanza para pelear de tú a tú con sus rivales directos.
Cadillac llega a Sepang con menos optimismo que en Bakú
Durante el día de medios en Sepang, Pérez dijo que la escudería dependerá de factores como la lluvia o un coche de seguridad para aspirar a ganar posiciones. “No estoy muy entusiasmado con las perspectivas para este fin de semana”, reconoció.
El mexicano explicó que el desempeño mostrado por el equipo en Bakú, Azerbaiyán, no debe tomarse como una referencia definitiva del nivel real de Cadillac. Aunque la escudería logró acercarse al grupo de media tabla, se quedó fuera de la zona de puntos y, para Pérez, aquella actuación tuvo un componente excepcional.
En ese contexto, el piloto mexicano insistió en que cualquier oportunidad de avanzar dependerá más de circunstancias cambiantes en carrera que de una mejora estructural del rendimiento. Si aparece la lluvia, dijo, Cadillac tendrá que aprovecharla sin cometer errores. “Mantenerlo en la pista será realmente importante, así que sí, cualquier cosa puede pasar”.
La decisión clave: no usarán el motor Ferrari ADUO 2
Uno de los factores que marcarán el fin de semana es que Cadillac no utilizará el motor Ferrari ADUO 2. Pérez explicó que esa configuración también le permitió mantenerse cerca de equipos como Haas y Williams, pero la escudería decidió reservar ese motor para otra carrera en la que vea una mejor oportunidad de capitalizar su rendimiento.
“Tomamos la decisión donde sentimos que tenemos la mejor oportunidad. No somos muy optimistas sobre este fin de semana, así que decidimos guardarlo para otra ocasión”, declaró. Por ahora, el mexicano evitó decir en qué carrera volverán a montar la nueva unidad de potencia.
Los problemas del auto que siguen frenando a Cadillac
Más allá del motor, Checo Pérez identificó dos fallas de fondo en el monoplaza de Cadillac: una falta enorme de carga aerodinámica y un exceso de resistencia al avance. Con ese diagnóstico, Pérez resumió el momento que vive la escudería: un proyecto todavía en desarrollo, con limitaciones claras y con la expectativa de que el primer año en la categoría sea cuesta arriba. “Siempre supimos que este primer año iba a ser complicado”, concluyó.
Fuente: Tribuna del Yaqui
