San Diego, California.-Odiado por algunos, pero querido por muchos más, a casi 10 años de tener su última pelea arriba del ring, el nombre de Antonio Margarito se mantiene vigente en el ‘Deporte de los Puños’.

Toda una vida dedicada al boxeo, donde logró convertirse en tres veces campeón mundial, protagonizando guerras ante verdaderas leyendas como Manny Pacquiao, Shane Mosley y su eterno rival Miguel Cotto, el famoso ‘Tornado de Tijuana’ disfruta ahora de todo ese gran legado que dejó en el cuadrilátero.

El mayor logro

Aunque como boxeador llegó a estar en la élite y pudo cumplir su sueño de convertirse en monarca mundial, Antonio Margarito confesó para TRIBUNA que su más grande premio es estar en el recuerdo de la afición, tanto para bien como para mal.

Yo siempre peleé por la gente. A mí me tocó ver cómo el Maromero Páez juntaba tanta gente para fotos, y a mí se me hacía muy bonito; jamás me imaginé que ahora eso me pasaría a mí, donde quiera que me paro me saludan y reconocen”.

Hacen falta nombres

Fue un 2 de septiembre del 2017, la última vez que Antonio Margarito subió al ring, esa noche superó a Carson Jones en Chihuahua. Aunque esa noche fue su retiro oficial, el guerrero mexicano no descarta volver a ponerse los guantes, pero en un combate de exhibición.

Las peleas de leyendas se han vuelto una realidad, y para ‘Tony’ esto se debe a que la afición extraña que el mejor no se mida ante el mejor.

“Hacen las exhibiciones con los peleadores de antes, porque las peleas de ahora ya no son como las de hace años, y por eso nos sacan de retiro, porque la gente extraña esas guerras. Ahora hacen peleas muy disparejas, el boxeo es puro negocio, sí, hay que cuidar el negocio, pero tampoco abusar”, puntualizó.

Fuente: Tribuna del Yaqui