Ciudad de México.- La FIFA respondió a las recientes advertencias de la UEFA sobre un posible boicot a futuros torneos organizados por el organismo mundial. En esta ocasión, el ente rector del futbol acusó a su contraparte europea de impulsar una campaña de desprestigio en contra de la propia institución y de su presidente, Gianni Infantino.
¿Por qué la UEFA intentó boicotear a la FIFA?
El conflicto entre ambas organizaciones tomó fuerza a finales de julio, luego de que la FIFA presentara el FIFA Forward Enterprise (FFE), iniciativa que contemplaba la participación de capital privado. La UEFA manifestó su preocupación por los posibles riesgos que esto representaría para las competencias internacionales y presionó para que el proyecto fuera retirado, algo que ocurrió el 31 de julio.
Sin embargo, la cancelación del FFE no puso fin al enfrentamiento. La UEFA sostuvo que no participaría nuevamente en competencias organizadas por la FIFA hasta recibir garantías de que una propuesta similar no sería impulsada en los próximos años. Como parte de sus acciones, el organismo europeo acudió a tribunales de Estados Unidos para recopilar pruebas con miras a iniciar un procedimiento contra Infantino, situación que provocó la respuesta pública de la FIFA.
¿Cuál fue la reacción de la FIFA?
A través de un comunicado difundido este jueves 3 de septiembre, la FIFA acusó directamente a la UEFA de promover una campaña de desprestigio contra Infantino y otros dirigentes del organismo. El documento fue presentado ante el Tribunal de Distrito en Colorado, donde la institución internacional pidió que el procedimiento para obtener pruebas fuera suspendido o, en su defecto, desestimado.
Aunque estas solicitudes se presentan como escritos legales, con encabezados y números de expediente, son poco más que comunicados de prensa para seguir respaldando la campaña de desprestigio de la UEFA contra la FIFA y sus dirigentes”.
Además, el máximo organismo del futbol mundial sostuvo que la UEFA se opuso al FIFA Forward Enterprise con la intención de evitar que federaciones de menor tamaño obtengan recursos suficientes para incrementar su competitividad y convertirse en una amenaza deportiva. La FIFA también argumentó que la petición europea no debería prosperar, al considerar que la UEFA carece de autoridad para iniciar este tipo de procedimiento.
Fuente: Tribuna del Yaqui
