París, Francia.- El empresario futbolístico francés, Kevin Lamour, la mañana de este 18 de agosto del 2026, oficialmente dejó su puesto, ya que se confirmó que fue despedido, como director de operaciones de la FIFA el pasado 17 de agosto, a semanas después de que expresara públicamente su desacuerdo con el plan del presidente de la organización, Gianni Infantino, para vender una participación en el negocio de los torneos de la entidad.
La salida de Lamour representa una de las primeras consecuencias visibles de las fricciones internas en la estructura directiva de la FIFA, después de que el directivo había manifestado sus reservas sobre la estrategia financiera impulsada por Infantino en las últimas semanas, generando tensiones en la cúpula administrativa del organismo rector del fútbol mundial.
Infantino ha promovido activamente la venta de participaciones accionarias en los derechos de explotación de torneos como mecanismo para obtener capital fresco. Esta estrategia busca financiar proyectos de expansión y modernización dentro de la estructura de la FIFA, según los planes del presidente.
¿Cuáles fueron los principales puntos de fricción entre Lamour e Infantino?
Los detalles específicos de las objeciones técnicas de Lamour no fueron divulgados por la FIFA en su comunicado oficial, sin embargo, fuentes cercanas a la entidad indican que sus preocupaciones se centraban en la viabilidad operativa y los riesgos asociados con la monetización de derechos de torneos clave en la estructura financiera del organismo.
El director de operaciones es responsable de supervisar la ejecución de proyectos estratégicos y asegurar que las decisiones administrativas sean sostenibles desde el punto de vista operativo. La divergencia entre Lamour e Infantino sobre este tema refleja desacuerdos fundamentales sobre el rumbo financiero de la institución.
¿Quién asumirá las funciones de Lamour en la FIFA?
La FIFA no ha anunciado aun el nombre de un sucesor para el puesto de director de operaciones. El organismo indicó que evaluará las candidaturas internas y externas para llenar la vacante dejada por Lamour en las próximas semanas.
Esta búsqueda coincide con un periodo de transformación organizacional en la FIFA, donde Infantino continua consolidando su control sobre la dirección estratégica. La partida de Lamour sugiere que el presidente tiene capacidad para remover ejecutivos que no alineen con su visión corporativa.
El organismo informó que agradece los servicios prestados por Lamour durante su tiempo al frente de operaciones. No se publicaron detalles adicionales sobre sus planes posteriores o referencias de recomendación en documentos oficiales.
Fuente: Tribuna del Yaqui
