Ciudad de México.- Cuando las arenas de la NBA vuelvan a encenderse y las duelas comiencen a recibir otra vez a las grandes figuras del baloncesto mundial, no habrá tiempo para calentamientos ni presentaciones tímidas. El próximo 20 de octubre, la mejor liga de baloncesto del mundo lo hará haciendo ruido.
Los Detroit Pistons serán los encargados de abrir la función, recibiendo a los Boston Celtics en el primer partido oficial de la temporada. Apenas termine ese encuentro, el escenario cambiará, pero no el espectáculo.

A estrenar la corona

Porque Nueva York es la ciudad que nunca duerme y, esa noche, volverá a celebrar en grande la entrega del anillo de campeón, ese título que tardó 54 años en regresar a las manos de los Knicks.

LeBron está listo para hacer equipo con Embiid

LeBron está listo para hacer equipo con Embiid


El Madison Square Garden, la arena donde hasta el silencio parece tener historia, recibirá a los Philladelphia 76ers para enfrentar a los actuales campeones de la NBA.
Y entonces aparecerá él: el elegido, el autonombrado ‘Rey’ y el jugador más longevo en la historia de la Liga.

LeBron James comenzará una nueva etapa con Philadelphia y su primera parada será nada menos que la casa del campeón. Una combinación perfecta para que Manhattan vuelva a vestirse de fiesta y para que LeBron recuerde, una vez más, por qué cada vez que pisa una duela, la atención termina cayendo sobre él.

Truenos y centellas

Pero todavía quedará una última historia.
San Antonio, el subcampeón de la Liga, abrirá las puertas de su casa para recibir al Oklahoma City Thunder, en un duelo que tendrá aroma a revancha después de la batalla por la Conferencia Oeste.

Y en el centro de todo estará Victor Wembanyama, el gigante francés que carga sobre sus hombros las esperanzas de una franquicia que quiere volver a sentarse en la mesa de los grandes.
Tres partidos. Tres escenarios. Tres historias distintas, Pero una misma promesa: la NBA regresará sin pedir permiso, sin tocar la puerta y sin esperar a que nadie esté listo.
Porque cuando el balón suba al aire el 20 de octubre, se acabarán las vacaciones, los pronósticos y las especulaciones y volverá el viejo ritual que convierte una cancha de básquetbol en el centro del mundo para millones de aficionados, durante los siguientes ocho meses.

Fuente: Tribuna del Yaqui