Seattle, Estados Unidos.- La carrera de Andrés Muñoz ha estado marcada por la perseverancia aún en momentos de adversidad. El relevista mochitense de los Mariners recordó en entrevista exclusiva con TRIBUNA, el largo camino que recorrió tras someterse a la cirugía Tommy John, una lesión que frenó su ascenso cuando apenas comenzaba a consolidarse en las Grandes Ligas.

Los inicios

Firmado por San Diego en 2015 y debutante en las Mayores en 2019, Muñoz sufrió la lesión durante el Spring Training de 2020. Poco después fue cambiado a Seattle mientras aún se encontraba en rehabilitación, una situación que le generó incertidumbre, pero que terminó convirtiéndose en una motivación.

El mochiteco se ha consolidado como uno de los mejores cerrados en GL

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“Cuando me cambiaron sentí un poquito de que no podía defenderme, no podía demostrar que estaba bien porque estaba lesionado. Me agarró como motivación y siempre voy a estar agradecido con Seattle porque me esperaron y nunca me apresuraron”, comentó en el campo de su casa, el T-Mobile Park.

Incertidumbre

Tras dos años de recuperación, “había una incertidumbre muy fuerte. Uno piensa muchas cosas después de dos años de rehabilitación: si voy a volver a poder tirar o si voy a regresar al mismo nivel. Gracias a Dios se dieron las cosas y pude establecerme con el equipo”, expresó.

Orgullo nacional

Ese esfuerzo rindió frutos al convertirse en All-Star en 2024 y 2025, un reconocimiento que, asegura, representa mucho más que un logro individual.
“Muy orgulloso de representar a México. Primero agradecido con Dios por darme salud, porque sin salud no podemos hacer nada. Mientras la tengamos, siempre habrá oportunidad de arreglar cualquier mala salida”, afirmó.
Como uno de los cerradores más dominantes de las Grandes Ligas, Muñoz reconoció que superar una derrota nunca es sencillo, pero aseguró que el respaldo de su familia ha sido clave para mantener el equilibrio emocional.

Fuente: Tribuna del Yaqui