Ciudad de México, México.- El Pato Merlín, una de las figuras virales más populares surgidas durante la Copa Mundial de 2026, volvió a acaparar reflectores este martes 24 de junio al asistir como invitado especial al partido entre la Selección Mexicana y Chequia en el Estadio Ciudad de México. La mascota, que conquistó a miles de personas en redes sociales tras aparecer en los festejos del triunfo mexicano sobre Sudáfrica, arribó al inmueble acompañada de su familia y bajo la atención de aficionados y medios de comunicación.

Horas antes del encuentro, diversos videos mostraron la llegada del ave junto a Carla Ivette Gómez y sus familiares. Aunque en anteriores apariciones públicas Merlín ha sido visto caminando entre la gente, en esta ocasión fue transportado dentro de una caja cubierta con una tela morada para evitar el estrés causado por las multitudes y el intenso movimiento alrededor del estadio.

La presencia del pato no pasó desapercibida. Incluso fue escoltado por personal vinculado a la FIFA, organismo que recientemente lo nombró embajador oficial tras el impacto que ha tenido su popularidad durante el torneo.

¿Cómo se volvió famoso el Pato Merlín?

La historia de Merlín comenzó cuando apareció en las celebraciones de aficionados mexicanos durante el Mundial de 2026. Su carisma y comportamiento rápidamente lo convirtieron en un fenómeno viral en plataformas digitales, acumulando millones de reproducciones y generando una ola de simpatía dentro y fuera de México.

Su fama alcanzó tal nivel que incluso fue invitado a participar en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, consolidándose como uno de los personajes más comentados del campeonato.

¿Qué pasó con la polémica por los derechos de la marca?

En días recientes surgieron versiones sobre una posible disputa relacionada con el nombre y la imagen del Pato Merlín. Sin embargo, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) aclaró que la marca continúa vinculada a la familia de Carla Ivette Gómez.

El director general del organismo, Vidal Llerenas Morales, señaló públicamente que existe evidencia suficiente para reconocer a la familia como propietaria legítima de los derechos asociados al popular personaje. La postura fue respaldada posteriormente por las cuentas oficiales del instituto.

¿Sigue abierta la revisión del caso?

Aunque el IMPI reiteró que la marca pertenece a la familia de Merlín, también confirmó que continúan revisándose algunas solicitudes presentadas por terceros para registrar nombres o elementos relacionados con el ave. Estas gestiones administrativas generaron especulaciones sobre una posible controversia legal.

La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció sobre el tema y consideró indebido cualquier intento de apropiarse de una imagen que claramente está asociada a sus dueños originales. Mientras tanto, Merlín sigue disfrutando de su inesperada fama y sumando apariciones que lo han convertido en una de las mascotas más queridas del Mundial 2026.

Fuente: Tribuna del Yaqui