Vancouver, Canadá.- Egipto reaccionó a tiempo y aprovechó tres descuidos defensivos de Nueva Zelanda para remontar y quedarse con el resultado 3-1, en lo que significó su primer triunfo en una Copa del Mundo, luego de cuatro participaciones.

Este resultado es de gran significado, pues se colocan hasta el momento como primeros en el Grupo G con cuatro unidades, arriba de selecciones como Irán y Bélgica con dos unidades, además de Nueva Zelanda, que está en el sótano con un punto.

Aparece el ‘faraón’

En las acciones, a los 13 minutos, Tim Payne sacó desde la esquina y Finn Surman, libre en el área pequeña, saltó por delante de dos defensores egipcios para el 1-0. El gol hizo que los africanos adelantaran las líneas, pero no pudieron igualar en los primeros 45 minutos.

Para la segunda mitad, específicamente a la hora de juego, un centro perfecto de Mohamed Hany encontró la cabeza de Ziko, que superó a Crocombe para poner el empate y encaminar lo que sería una noche histórica. Egipto siguió insistiendo y se adelantó por medio de su mejor jugador de todos los tiempos, Salah, quien combinó con Ziko y batió al portero.

El capitán egipcio, que llegó al torneo como segundo máximo goleador histórico de su selección con 67 tantos antes del Mundial, ahora en la justa internacional sumó otro más y se encuentra a uno de igualar a Hossam Hassan, quien precisamente ahora es su técnico.

El empuje se mantuvo para de África, ya que 15 minutos después, otra vez el ‘10’ apareció para asistir a Trezeguet, que cerró la cuenta. Egipto incluso pudo ampliar la ventaja con Zizo, pero su tiro no terminó por entrar al arco. Al final, Mohamed Salah terminó con la mano en alto y entró a los libros de historia.

El próximo compromiso de Egipto será el viernes, cuando se midan ante Irán, en choque clave, ya que en caso de un empate o victoria, los ‘Faraones‘ estarían avanzando a la siguiente ronda por primera vez en su historia en la justa internacional.

Fuente: Tribuna del Yaqui