Texas, Estados Unidos.-Hay estadios que parecen construidos para albergar partidos. Y hay otros, como el AT&T Stadium de Arlington, en las afueras de Dallas, que fueron concebidos para impresionar antes incluso de que ruede o vuele el balón.

Inaugurado en el 2009, se estima que han presenciado algún tipo de evento en los últimos 17 años más de 20 millones de personas. Se han jugado partidos de estrellas de la NBA, campeonatos nacionales de baloncesto colegial y un Super Bowl.

Se vive el ambiente de la justa internacional

Se vive el ambiente de la justa internacional

Llega a la justa internacional

Este domingo, cuando Japón y Países Bajos salten al césped, jugarán bajo un techo que parece suspendido por una idea más que por el acero y frente a una pantalla gigante que pesa más de un millón de kilos, como si el espectáculo necesitara una segunda versión flotando sobre las cabezas.

Aunque aquí manda habitualmente el futbol americano, la justa internacional transformó el escenario. Las camisetas azules japonesas y las naranjas neerlandesas reemplazarán por unas horas a las estrellas de los Cowboys, mientras los himnos resonarán bajo un techo retráctil que puede abrirse para dejar entrar el calor texano o cerrarse para crear una atmósfera casi teatral.

Dallas siempre ha entendido que el tamaño comunica poder. El estadio también. Sin embargo, cuando el árbitro marque el inicio, toda esa grandiosidad quedará reducida a un detalle de fondo. Porque, al final, incluso en uno de los edificios deportivos más monumentales del planeta, el juego sigue dependiendo de una pelota que apenas pesa 450 gramos y de 11 jugadores por lado intentando convencer al mundo de que el espacio más grande es, en realidad, el que existe entre un pase y el siguiente.

La famosa escultura ‘Texan Golden Boot’

La famosa escultura
‘Texan Golden Boot’

A unos metros de la entrada principal, en la calle que lleva al monumental escenario, se encuentra la escultura ‘Texan Golden Boot’ del artista Steve Ekpenisi, que une el balompié, con un zapato deportivo y la cultura local con una espuela, lo que hace aún más llamativo el ingreso al famoso escenario.

Fuente: Tribuna del Yaqui