Nueva York, Estados Unidos.- La histórica remontada en el cuarto partido de las Finales de la NBA dejó en claro que los New York Knicks no están dispuestos a dejar pasar la oportunidad de poner fin a una sequía de 53 años sin conquistar un campeonato.
En medio de la euforia, el entrenador de los campeones de la Conferencia Este, Mike Brown, resumió el espíritu de su equipo con una frase que explica la remontada: “Nunca dejamos de creer”.
El entrenador reveló que durante el descanso no hubo discursos heroicos, sino una simple invitación a seguir peleando cada posesión. Sus jugadores respondieron. Uno de ellos fue José Alvarado, quien salió de la banca para convertirse en el corazón de la reacción neoyorquina.
“Soñé con momentos como este desde niño. Escuchar a toda esta gente coreando mientras ayudas a ganar unas Finales es algo que jamás voy a olvidar”, confesó con una sonrisa que no podía ocultar.

Los Knicks realizaron una histórica remontada en el Juego 4 para quedarse con la victoria
Karl-Anthony Towns, limitado durante gran parte de la noche por problemas de faltas, también encontró la manera de dejar su huella.
“Este equipo no sabe rendirse. Cuando uno cae, otro aparece para levantarlo”, afirmó antes de asegurar que “el trabajo no está terminado” y que buscarán jugar con la misma intensidad este sábado en San Antonio.
Fuente: Tribuna del Yaqui
