Nueva York.- Cuando el reloj marcó los últimos segundos y el Madison Square Garden quedó en silencio, Victor Wembanyama no celebró como quien ha ganado una batalla definitiva. Esa que cambió las cosas de un probable 0-3 a estar a una victoria de empatar la serie. Sonrió apenas, abrazó a sus compañeros y dejó claro que, para San Antonio, el verdadero trabajo apenas comienza.
El gigante francés fue el alma de los Spurs en el Juego 3 de las Finales de la NBA. Sus 32 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias y 3 bloqueos no solo evitaron que su equipo quedara al borde del abismo, también enviaron un mensaje de resistencia en una serie que parecía inclinarse peligrosamente hacia Nueva York.

El francés encabezó la reacción de San Antonio en el Juego 3
En la conferencia posterior al encuentro, Wembanyama habló con serenidad. Reconoció que la derrota en los dos primeros partidos obligó al grupo a mirarse al espejo y encontrar una respuesta colectiva. “No podíamos seguir lamentándonos; necesitábamos reaccionar”, fue el mensaje que transmitió al explicar la transformación mostrada por San Antonio.
El francés también destacó la madurez del vestidor para ejecutar el plan de juego en los momentos de mayor presión. Los Spurs redujeron pérdidas de balón, jugaron con mayor agresividad y encontraron en Stephon Castle un aliado indispensable, cuya aportación de 23 puntos complementó el dominio de Wembanyama.

Wemby demostró por qué es uno de los mejores jugadores de la actualidad en la NBA
Lejos de caer en el triunfalismo, la figura de los Spurs insistió en que una victoria no cambia el panorama de la serie. Con los Knicks aún al frente 2-1, el objetivo es repetir la intensidad y mantener el enfoque para igualar las Finales tan pronto como este miércoles en la arena más famosa del mundo y también la que más pesa.
La actuación del europeo confirmó por qué es considerado uno de los rostros del futuro de la NBA. En el escenario más exigente, respondió con liderazgo, producción y personalidad. Y mientras los aficionados abandonaban el Garden, algunos de ellos entre trifulcas y la presencia policiaca, quedó la sensación de que la serie recuperó el suspenso gracias a un jugador que parece crecer justo cuando la presión alcanza su punto máximo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
