California, Estados Unidos.- Para garantizar el suministro eléctrico de sus centros de datos dedicados a la Inteligencia Artificial (IA), Google pactó un contrato a 20 años con Constellation, el cual contempla una inversión superior a los 4 mil 300 millones de dólares para modernizar seis centrales nucleares en Estados Unidos.
El acuerdo permitirá inyectar hasta 890 megavatios de capacidad nuclear en el transcurso de los próximos cinco años. Con este paso, la compañía responde a uno de los mayores retos de la industria tecnológica actual: el acelerado aumento en el consumo energético provocado por el entrenamiento de modelos y el procesamiento de datos.
En total, el proyecto abarca la actualización de 11 reactores distribuidos en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey, todos conectados a PJM, la red eléctrica más grande del país que abastece a 13 estados y al Distrito de Columbia.
Uso de IA incrementa consumo de electricidad
El funcionamiento de los servidores que integran los centros de datos demanda volúmenes masivos de electricidad, una necesidad que se ha disparado ante el auge de la Inteligencia Artificial, cuyos modelos exigen una potencia de cómputo muy superior a la de los servicios digitales convencionales.
Para asegurar una provisión constante, Google ha apostado por la energía nuclear, una alternativa capaz de generar electricidad de forma ininterrumpida sin estar supeditada a las condiciones climáticas.
De acuerdo con ambas empresas, las mejoras contempladas en estas seis plantas aportarán 890 megavatios adicionales de capacidad. Para poner esta cifra en perspectiva, las compañías señalaron que equivale a la energía que generaría un reactor nuclear de gran escala o bien tres reactores modulares pequeños.
El acuerdo comercial también está diseñado para proveer a Constellation de flujos financieros a largo plazo, facilitando así la inversión necesaria para modernizar su infraestructura operativa existente.

Google impulsará alimentar sus centros de datos de IA con energía nuclear
Centros de datos saturan la red PJM
Las instalaciones incluidas en el convenio se conectan a PJM Interconnection, una red que abastece gran parte del este estadounidense y que hoy enfrenta serios retos para absorber el repunte de demanda impulsado por los centros de datos.
Esta situación ha encendido alertas en los órganos reguladores; tan es así que, el año pasado, un ente independiente denunció ante la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) los riesgos de vincular grandes complejos tecnológicos sin la infraestructura suficiente.
La principal preocupación radica en un posible desabastecimiento o fallas en el suministro. Ante este panorama, en enero pasado, la administración de Donald Trump y los gobernadores de la región pidieron a PJM una subasta de energía de emergencia para incentivar, mediante contratos a largo plazo, la construcción de nuevas plantas.
La subasta se aplazó luego de que FERC exigiera ajustes en la propuesta para blindar a los usuarios y evitar que el auge de los centros de datos encarezca las tarifas eléctricas del público general.
Google incrementa su apuesta por otras fuentes de energía
Adicionalmente, Google cerró con Constellation un contrato eléctrico independiente a 15 años para respaldar otras plantas de la red PJM. Cabe destacar que el portafolio de Constellation es predominantemente nuclear, representando el 70 por ciento de su capacidad el año pasado, frente al 8 por ciento de energías limpias y el 22 por ciento de gas y petróleo.
No obstante, el apetito energético de los centros de datos está impulsando paralelamente proyectos de gas natural, poniendo a prueba las metas ecológicas de las tecnológicas. Prueba de ello es que Google admitió un incremento del 18 por ciento en sus emisiones de carbono y de 37 por ciento en su demanda de electricidad durante el último año, en su intento por sostener el ritmo de la IA.
Fuente: Tribuna del Yaqui
