Nueva York, Estados Unidos.- Este lunes 14 de septiembre de 2026, el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió una acción urgente para regular la inteligencia artificial (IA) ante los riesgos sin precedentes asociados con sus sistemas más avanzados. Advirtió que la carrera tecnológica puede comprometer derechos humanos y afectar a las generaciones futuras.

Türk llamó a los Estados y empresas tecnológicas a actuar mediante mecanismos multilaterales y bajo principios de derecho internacional y derechos humanos. Su advertencia ocurre mientras algunos líderes de la industria también plantean ralentizar el desarrollo de los modelos de IA más avanzados para evaluar sus posibles riesgos.

 

¿Por qué la ONU está preocupada por la inteligencia artificial?

La preocupación de Naciones Unidas va más allá de los efectos que la IA pueda tener sobre la privacidad, el empleo o la seguridad digital. Türk advirtió que el avance acelerado de estos sistemas puede tener consecuencias sobre distintos derechos fundamentales, incluido el derecho a la vida.

El funcionario consideró que la humanidad se encuentra ante un posible cambio irreversible que no solo afectaría a las personas actualmente, sino también a las futuras generaciones.

De acuerdo con su planteamiento, la carrera para desarrollar una IA cada vez más potente está incrementando los riesgos en múltiples ámbitos de la vida y exige mecanismos de supervisión capaces de anticipar sus consecuencias.

Türk señaló que todos los derechos humanos están en riesgo frente a esta tecnología, entre ellos la vida, la alimentación, la privacidad, la salud y la seguridad.

¿Qué riesgos podría generar la IA más avanzada?

Entre las preocupaciones expuestas por el Alto Comisionado se encuentran posibles fallas de sistemas capaces de operar con mayor autonomía. En particular, mencionó los riesgos asociados con la llamada IA agéntica, que puede ejecutar tareas y tomar decisiones con un grado de autonomía superior al de herramientas convencionales.

Türk advirtió que fallas en sistemas de este tipo podrían afectar servicios esenciales, comunicaciones, infraestructura crítica e instituciones democráticas. También planteó escenarios en los que poblaciones enteras podrían quedar sin acceso a servicios básicos como agua o calefacción, además de posibles afectaciones a los servicios financieros.

Estas advertencias fueron formuladas como riesgos derivados del desarrollo acelerado de sistemas cada vez más capaces, no como una afirmación de que todos esos escenarios ya hayan ocurrido.

Otro de los puntos señalados por el funcionario es el posible impacto de la IA en los conflictos armados, debido a su capacidad para acelerar y ampliar determinadas aplicaciones militares y debilitar mecanismos de protección frente a armas de destrucción masiva.

¿Qué propone la ONU para controlar la inteligencia artificial?

Türk pidió que los gobiernos y las compañías tecnológicas participen urgentemente en foros multilaterales para establecer mecanismos de gobernanza de la IA.

La propuesta parte de que ningún país puede enfrentar por sí solo los desafíos derivados de esta tecnología y de que tampoco debería quedar exclusivamente en manos de las empresas la decisión sobre cuáles riesgos son aceptables para la sociedad. El Alto Comisionado también cuestionó la concentración de decisiones en un número reducido de compañías con gran capacidad tecnológica y pidió que el desarrollo de la inteligencia artificial tenga como prioridad la protección de los derechos humanos.

El llamado se produce mientras aumenta la discusión dentro de la industria tecnológica sobre la velocidad de desarrollo de los modelos más avanzados. El 14 de septiembre de 2026, la ONU colocó el debate sobre su regulación en el terreno de los derechos humanos y la cooperación internacional.

 

¿Qué empresarios tecnológicos han pedido ralentizar la IA?

La advertencia de Türk coincide con posiciones expresadas recientemente por algunos de los principales actores de la industria estadounidense. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió el sábado ralentizar el desarrollo de la IA para disponer de mayor margen para evaluar los riesgos asociados con las nuevas capacidades de estos sistemas.

Su postura recibió públicamente el respaldo de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y de Elon Musk.

La coincidencia entre estos pronunciamientos y la advertencia de Naciones Unidas refleja una preocupación común: el desarrollo de sistemas de IA avanza con rapidez, mientras gobiernos y sociedades todavía discuten cómo establecer controles suficientes.

Fuente: Tribuna del Yaqui