Guaymas, Sonora.- La pesca ribereña atraviesa uno de sus momentos más complicados en Sonora. Pescadores de Guaymas y Empalme aseguran que la actividad ya no genera ingresos suficientes para sostener a sus familias, debido a la disminución constante en las capturas de especies como la jaiba, el camarón, el calamar y la aguamala.

Con el arranque de la temporada de jaiba, el panorama para el sector no ha mejorado. Los primeros días de extracción muestran una producción muy por debajo de la registrada en años anteriores, lo que incrementa la preocupación entre quienes dependen del mar para subsistir.

¿Cómo inició la temporada de jaiba?

Gilberto Cota Valdez, presidente de la Federación de Cooperativas Pesqueras de Empalme, manifestó que la situación para los ribereños, e incluso para los de altamar, se ha complicado demasiado durante los últimos años, sumiendo al sector en una severa crisis.

Comentó que en el caso de la temporada de jaiba, que dio inicio el pasado viernes, representaba una esperanza para el pescador, tomando en cuenta que con la aguamala y el calamar no les fue nada bien, “pero lamentablemente tampoco nos augura nada bueno”.

Pescadores de Guaymas y Empalme ven en la jaiba una esperanza ante temporada de vedas

Otras pesquerías también registran bajas capturas

Indicó que los arribos en estos primeros días son de un promedio de 50 kilogramos por panga, cuando la temporada pasada fueron de 100 kilos, y mucho mejor en las anteriores.

Cota Valdez dijo que difícilmente la temporada mejore en las fechas próximas, pues si ya tuvo un mal inicio, difícilmente tenga un cambio, al menos no significativo como para decir que va a ser buena.

Pescadores buscan otras fuentes de ingreso

Ante la baja rentabilidad de la pesca, muchos trabajadores del mar han optado por buscar empleos temporales en otros sectores para garantizar el sustento de sus familias.

El dirigente de la Federación de Cooperativas Pesqueras indicó que la situación económica del sector se ha deteriorado tanto para los pescadores ribereños como para los de altamar, quienes enfrentan una crisis derivada de la disminución de las capturas y de las condiciones que afectan a las distintas pesquerías.

Actualmente, el kilogramo de jaiba se paga en 40 pesos a los pescadores de Guaymas y Empalme, un precio inferior al registrado en otras zonas del sur del estado, donde el producto alcanza hasta 45 pesos por kilo, lo que reduce aún más los ingresos de quienes dependen de esta actividad.

Fuente: Tribuna del Yaqui