Ciudad de México.-Semanas después de comenzar susprotestas, agricultores delsur deSonoraplantarán cara al presidenteAndrés Manuel López Obradora primera hora mientras se encuentra en su conferencia matutina.

Ante la sordera del gobierno federal de establecer un precio de garantía satisfactorio para las cosechas detrigo, los productores sonorenses decidieron acudir aPalacio Nacionalpara mostrar su molesta y preocupación sobre el futuro inmediato del campo regional.

Y no irán solos. De acuerdo con la información brindada por los diferentes organismos que concentra productores, se esperan contingentes de varios estados más, perjudicados también por la política federal de no ofrecer apoyos más allá de los de carácter social, los cuales ya de por sí son limitados.

Esto fue confirmado por líderes del sector deSinaloa,Baja CaliforniayChihuahua, junto aSonora, de entre las más dañadas por la política federal

Al interior de los movimientos, todos los involucrados directa e indirectamente, reconocen que si no hay apoyos el quebranto económico resultaría terrible.

No podemos esperar más, necesitamos respuestas y vamos por ellas; si no obtenemos nada tendremos que tomar otras medidas para ser escuchados”, dijo ayer uno de los líderes locales antes de partir al viaje que culmina hoy mismo.

  • Les avisa

Como un aviso previo a su llegada, el presidente dijo el viernes pasado que “está viendo lo que está sucediendo en Sonora y lo que está sucediendo en Sinaloa, entonces digo, está bien y estoy viendo cómo apoyar a los productores, ¡claro! Sí, son dos propósitos, la autosuficiencia energética y la autosuficiencia alimentaria, el que produce alimento merece apoyos… pero lo que queremos es que haya justicia, no puede haber trato igual entre desiguales, hay que darle más al que tiene menos, esa es la justicia y eso es lo que estamos haciendo, procurando. Pero todos son atendidos, sí se van a venir mesas, va a llegar a ser, a hablar”, expuso.

El mandatario adelantó que su gobierno no tenía un acuerdo, ni siquiera en principio, con los agricultores, a quienes reclamó no aceptar la mejora en el precio de garantía que se les ofreció.

Y aunque luego puso paños fríos a sus palabras, lo cierto es que dejó claro que no pretende estirar demasiado la liga, aunque los productores insistan en la necesidad que la tonelada de trigo alcance los 8 mil pesos y la de maíz los siete mil.

  • Malos augurios

De acuerdo con los expertos, si el gobierno federal sigue reacio a aportar dinero y establecer el precio de garantía, entonces se causarán quiebras en industrias enteras, pues el efecto dominó no se hará esperar, estropeando las finanzas de comercios, industria y trabajadores.

Cabe recordar que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), las cosechas de maíz y trigo tienen un valor superior a los 166 mil millones de pesos

Ante esta situación, cámaras empresariales se han unido a las exigencias del sector agropecuario, pues reconocen que para el sur del estado representa una fuente excepcional de ingresos, que además permite que otras áreas de la economía puedan echar a andar.

  • Complicaciones

Por si la situación del capo no fuera ya crítica, ayer se dio a conocer que el país está barriendo récords de importación de granos básicos, como lo son el maíz y el trigo.

De acuerdo con un análisis de Reforma con datos oficiales, que en 2023 se ha importado 10.5% más que el año pasado; el informe precisa que el precio bajo del dólar ha detonado que la industria recurra a la importación y no al consumo interno.

El gobierno ha promovido que las empresas adquieran la materia prima, sobre todo maíz y trigo, con los productores locales, intentando así beneficiarlos con precios un poco más competitivos, pero la realidad es que, si bien algunas firmas aceptaron las condiciones, sus compras no significan ni una cuarta parte de la producción.

En este punto, existen visiones fatalistas; Luis Eduardo González Cepeda, presidente de la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos (UMFFAAC), advirtió que “el campo se puede quedar vacío de agricultores porque ya no es negocio. Se van a ir a buscar trabajo a otro lado, a las ciudades o al extranjero y eso se puede convertir en un problema social”.

El experto ve con preocupación el incremento constante en los costos de producción y la baja del precio del producto, que, además, debe enfrentar mercados cerrados y la competencia, muchas veces en condiciones desiguales, de las importaciones.

8 mil pesos por tonelada de trigo es el precio de garantía solicitado

2 millones de toneladas de trigo se produjeron este ciclo: 500 mil de panificable 1.5 millones cristalino

Fuente: Tribuna